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Mostrando entradas de abril, 2012

Ser normal no es tan normal

La obra  “Casi Normales” -estrenada recientemente en Buenos Aires- perfila la problemática de una mujer amarrada en la disyuntiva de ceder –vía la demanda de su familia y la sociedad- ante el avatar del síntoma (que la empuja a una inestabilidad emocional profunda) y hundirse en el discurso de la ciencia –a través de la farmacopea y de la terapia electro convulsiva- o bien, escuchar la voz de su hijo (¿vivo, muerto?) que la invita a las montañas de la imperfección: es decir, al sube-y-baja de la vida./map/




Recuerdo una niña libre Que alguna vez voló buscando el sol Era yo…Sé que ella pide hoy por mi
Y yo me fui... Estos años sin color marchitaron mi interior Y la niña sigue ahí La pasión se fue de mi….
Sin las montañas Quién puede escalar Esa euforia al subir Y la angustia al bajar…
Sin las montañas No puedo respirar Ese aire limpio y frío que me invita a despertar El viento que al soplar me inflama el corazón Sin las montañas Ya no hay dolor…
Y sin las montañas Ya no hay nada más Nadie te acompaña en tu…

Real / Simbólico / Imaginario

“Es sorprendente que el psicoanálisis no haya brindado aquí el más mínimo estímulo a la psicología.  Freud hizo todo lo posible para ello, pero, obviamente, los psicólogos son sordos.  Esa cosa que sólo existe en el vocabulario de los psicólogos –una psique adherida como tal a un cuerpo. ¿Por qué diablos, cabe decirlo, por qué diablos el hombre sería doble? (...) ¿Por qué diablos no limpiar de nuestra mente toda esa psicología defectuosa y no intentar deletrear lo tocante a la Bedeutung del falo?”
Jacques Lacan Conferencia en Ginebra sobre el síntoma


De: julian gonzalez  Para: psicocorreo@yahoo.com.ar  Enviado: viernes, 27 de abril de 2012 10:48
Marcelo, tengo una pequeña incógnita luego de revisar algunos comentarios de Jacques-Alain Miller, Grosrichard... Ellos hablan de unas Etapas de Lacan y señalan un primer momento en los años cincuenta, cuando parece que se le otorga un papel central  a lo Simbólico en el proceso psicoanalítico, lo que algunos llaman como "alto estructuralismo…

Arte / Jeannie Paske

held up to set fire


repeated fateful encounters




And Only For One Place
etsy waiting with whales



 the fate of a nation
Jeannie Lynn Paske www.obsoleteworld.com

Ardor

Palillo quería a Cerilla con un  amor muy vehemente. Amaba su delgadez que veía muy ardiente.
Entre palillo y cerilla ¿puede arder una pasión? Así fue. Y en un segundo ella lo volvió carbón.
... ... ...
Stick Boy liked Match Girl, he liked her a lot. He liked her cute figure, he thought she was hot.
But could a flame ever burn for a match and a stick? It did quite literally; he burned up pretty quick.
Tim Burton Palillo y Cerilla enamorados -Stick Boy and Match Girl in Love- Dibujo: Tim Burton  La melancólica muerte del Chico Ostra Anagrama Ediciones Barcelona, 1997.

La guerra y La guerra

Aponte & Padilla -O la locura de no querer ir a una guerra-






Jonathan Aponte -neoyorkino de dos décadas- conoció las balas de Irak, el olor a carne humana de Irak y las bombardeos que se transformaron en pesadillas, de Irak. A quien no conocía era a Félix Padilla, oriundo del Bronx. La idea de que Padilla podía facilitar las cosas le vino de Alexandra González, su mujer; dos años mayor que él. Aponte y su amada ya no sabían cómo liberarse de esa pesada carga patriótica, palabra que siempre detestaron porque pensaban, como seguramente lo pensó Abraham Lincoln, que una tierra que oprime y que coarta la propia libertad de elección, no merece llamarse Patria; sobre todo cuando hay tantos eufemísticos verbos que esconden ese infierno político. .
Pero en nombre de esa Patria, Aponte debió viajar al otro lado del mundo para enfrentarse con otros seres como él… que tampoco buscaron encontrarse con el olor a carne humana; algunos de los cuales incluso desconocían que todo empezó un veinte de m…

Arte

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. . Pablo Tambuscio pablotambuscio.blogspot.com.ar . .

El padre y la voz

. . . . . . La teoria psicoanalítica nos permite aportar un esclarecimiento suplementario sobre el estatuto enigmático de esta voz: ella es paterna, y el enigma concierne a la figura del padre que yace detrás de ella ‑ese padre no es, decididamente, aquél del Nombre del Padre, en tanto que soporta la autoridad simbólica, en tanto que agente del discurso que intenta disciplinar el excedente ardiente de la voz. 
Theodor Reik iba por buen camino en cuanto a la solución de este enigma cuando, en los años veinte, atraía la atención hacia el sonido dolorosamente bajo e ininterrumpido del shofar, ese cuerno del que se sirven los judíos en el rito nocturno del Yom Kippur y que marca el fin de la jornada de meditación. Efectivamente, él ligaba el sonido delshofarcon la problemática freudiana del asesinato del padre primordial de "Tótem y tabú": interpretaba el espantoso murmullo, inflado y pesado del shofar ‑que evoca una mezcla inquietante de dolor y de goce‑, como el último vesti…

Posición del analista: semblantes

. . . . . No basta con que el analista decline su lugar de saber, debe asumir su posición en la transferencia, cómo decir, hacerse objeto, producir el acto que estaba siendo producido.
Si algo falta señalar en la topologìa del ocho interior es la de ubicar allí al objeto a, lo que se logra si se identifica este borde -que es el de una banda de Moebius- con el borde de un disco con que se construye el cross-cap.  Línea sin punto y punto fuera de línea dice Lacan en L`Etourdit.
Una histérica a la cual su mardio acaba de dejar por otra va a consultar a un analista. ¿Qué hay en esta demanda de análisis? Seguramente un intento de restituir su lugar de mujer que nunca ocupó,  ella siempre fue frígida. Sin embargo, lo que esta separaciòn produce es el derrumbe de lo que ella era, en tanto que su lugar de mujer estaba soportado por ser la mujer de ese hombre con quien no sentía nada.
Ella quiere que el analista no sólo le diga que ella es una mujer, quiere sentirlo, y para eso busca un analista hombr…

Dignóstico en la infancia

. . . . . . ...Volvamos al tema que nos convoca hoy, a partir de un caso clínico, sobre la pregunta de si hay diagnóstico en la infancia, por lo que propondré algunas puntuaciones. Creo que es posible pensar en la dimensión del diagnóstico en la infancia, si nos aseguramos el no comprometernos rápidamente con un sentido. Si cada una de las palabras tiene un peso, una historia, ¿qué quiere decir diagnóstico? Tiene que ver con ese prefijo dia, que en griego quiere decir: separación. Es decir que el diagnóstico es el conocimiento de la diferencia. Avanzemos un poco, depende de lo que se entienda por diferencia. Recordemos que para Lacan ‘lo sexual es la diferencia’. Entonces el diagnóstico es el registro de la diferencia ¿de qué? del conjunto de signos, o de síntomas que caracterizan una enfermedad, según el diccionario.
Entonces podríamos pensar que para decir qué tipo de diagnóstico hay, tenemos que pensar sobre qué hacemos el diagnóstico, si lo hacemos sobre las c…

Arte

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Robert-child-cat-and-dove , La-passerelle-a-vapeur, Paris-1957
Robert Doisneau 1912 / 1994  www.robert-doisneau.com/fr/
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El Riesgo de Sostener el Deseo-Decidido

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Frente al horizonte del acto decidido el neurótico suele refugiarse en el abrazo tranquilizador de la segunda identificaciòn. Para lograrlo, muchas veces tiene que recurrir a la formación de síntomas que conserven ese abrazo y a la vez den a leer el trabado deseo de salir de èl.
¿Cuàl es la operaciòn regresiva habitual del neurótico? Se trata de conocer la tercera identificaciòn, que ha sido hecha en tiempos fundacionales y volver a la segunda cuando una circunstancia de la vida indicarìa la necesidad de volver a formularla.  Se trata de una regresión habitual a la religiòn del padre.  No es que el neurótico no haya conocido nunca el riesgo del acto, si así fuese estaríamos frente a un fracaso estable del fantasma.  Alguien que nunca llegó a la tercera identificaciòn , ha vivido siempre detenido en la segunda, es un paciente en fracaso del fantasma.
La operatoria neurótica "patológica", no ya estructural, consiste en llegar a la tercera identificación y regresar rápido a …

El sujeto en la Psicosis

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La constitución del sujeto en el orden del significante (…) tiene como aspecto central esta representación que abre la dimensión de la falta: en la medida de que toda representación tiene como trasfondo una ausencia, el sujeto representado en el significante tambièn falta allí. La teoría psicoanalítica así lo concibe: la falta no es de algo “real”, es consecuencia del significante que la produce activamente en tanto su función es evocar. (…) . En la medida en que el Otro sólo puede responder en términos de significante, que como tal no remite más que a otro significante, esta pregunta por el ser será el interrogante siempre abierto. En el Otro falta el significante que pueda detener el deslizamiento infinito del significante (…) En efecto lo que Lacan escribe S (A/ ) indica cierta forclusión: la del significante “propio” del sujeto en el Otro. . ¿Quiere decir esto que tambièn hay cierto tipo de forclusión en la neurosis? La respuesta es afirmativa. Más allá de las apari…

Cortázar freudiano...

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Yo de muchacho tenía una memoria extraordinaria, que he perdido. Por ejemplo, cuando iba al cine, durante muchos años me acordaba de los nombres de los actores y las actrices, pero también me acordaba de los nombres que tenían los personajes. Entonces, cuando se me bloqueaba su nombre, yo me daba cuenta de que ahí algo no andaba. Un día veo una película con una actriz que tenía cierta fama en la época, que se llamaba Wendy Barrie. Bueno, vuelvo a casa y a la noche me doy cuenta de que no me acuerdo del nombre de la actriz. Me dormí sin recordarlo y a la mañana siguiente empecé a buscar, a repasar los nombres de los otros actores, me empecinaba, me dejaba llevar, hasta que al fin salió: Wendy Barrie. Pero ésa era sólo la primera etapa. La segunda es por qué lo olvidé. ¿Por qué? Mirá si no son sutiles las asociaciones: lo olvidé porque yo me acababa de pelear con una muchacha que me había dicho “lo que pasa es que vos no querés llegar a ser adulto, vos querés ser Peter Pan”. ¿Te acord…

D u e l o

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La mirada que me leyó La sonrisa cómplice La voz que me danzó El aroma a condimentos El olor de tu piel picante Los dedos que relajaron mi noche Los pies que trotaron mi delirio El giboso caminar que llevó el velón Las corcheas de tus latidos Tu sexo, tus vergüenzas, tu grieta
Tu sangre herida, tus sueños postergados.
Exequias de tu ternura, no de tu cruel sordera. Entierro de tus bondades, no de tus avasallantes caprichos.
Y mientras yo duelo Otros brillan Otros cantan Otros danzan la comedia de los días. Pero yo me derrumbo Y sobre mis ruinas desciendo.
Música vana Actores vacuos Bailarines distraídos Luna insípida Ardor trivial Balcones huecos.
Poco sirve entender Que me has comparado con un extraño. Poco sirve pensar que dos monedas Me llevaron a la boca de un león herido. Poco sirve recordar los pactos y símbolos Que han sido pronunciados para quebrarse.
Poco sirve la infidelidad de tus palabras
La soberbia de tus cóleras
Los eternos desabrigos
Las audaces provocaciones.

Poco sirve volver a entender
Que tu ego…

Acto

enumeremos ahora ciertas cosas: cuerpo, cielo, palabra y acto
cuerpo es el sinfín donde experimentamos cada sensación por separado como granos de arena y cada sensación en su totalidad, como arena
cielo es el punto al que nuestra vida identifica más velozmente, por cubrirlo todo
palabra es la cara de la voz y es el sitio intermedio entre el cuerpo y el cielo
acto fue el de los hombres que al verse atrapados en el paraíso intentaron escapar del cielo
.. Luis Alberto Spinetta Guitarra Negra; Parte Sexta, ii. . .

Exilio del Lenguaje

. . .. . .uede haber amor, pero no existe hasta ser nombrado.  El amor es una pregunta que intenta alcanzar el ser del otro.
Puede haber amor, pero no existe hasta ser nombrado.
Jacques Lacan

En el duelo real, es la "prueba de realidad" lo que me muestra que el objeto amado ha dejado de existir.  En el duelo amoroso, el objeto no està ni muerto ni distante. Soy yo quien decido que su imagen debe morir (y esta muerte llegarìa tal vez a escondérsela). Durante el tiempo de este duelo extraño, me será necesario pues sufrir dos disdichas contrarias: sufrir porque el otro esté presente (sin cesar, a pesar suyo, de herirme) y entristecerme porque estè muerto (tanto, al menos, como lo amaba). . Así me angustio (viejo hábito) por una llamada telefónica que no llega, pero debo decirme al mismo tiempo que ese silencio, de todas maneras, es inconsecuente, puesto que he dicidido despreocuparme: pertenece solamente a la imagen amorosa de tener quien me telefonee; desaparecida esa imagen…

Goce & Repetición

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Para ser analistas algo del goce tiene que separarse de uno, no puede haber analistas gozosos, entiéndase “gozosos” en relación con sus analizantes. Eric Laurent decía que èl por la tarde hacía sesiones de análisis más largas que por la mañana porque estaba más cansado; entonces, como estaba más cansado tardaba más tiempo en decidirse a cortar la sesión. ¿Qué quería decir con esto? Que más vale presentar al analista como a un tipo que le duele la espalda, incluso que se aburre, que presentarlo como una especie de deportista de la escucha. No es divertido escuchar todo el día a los pacientes. Los otros días estuve en el Hospital Fernández en ocasión de un debate entre sistémicos con uno de la APA y un lacaniano amigo mío. Pregunté a ellos: “¿Qué rasgo, piensan ustedes, identifica a un analista?” El de APA responde: “Uno puede darse cuenta de que lo que define al analista es la escucha”, y cuando dice “la escucha”, lo dice como si hiciera un eco, imaginen un eco diciendo “la escucha…

Arte

Amor Imprevisto

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Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.
Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve. 
Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre. Siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte. . Federico García Lorca Gacela del amor imprevisto Diván del Tamarit (1931-1934) . .
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Mascarada Histérica

. . . . Estimado Marcelo Augusto: le escribo desde Chile, estoy recién incursionando en los conceptos freudianos. He leído algunos artículos suyos sobre Histeria. He entendido el tema del desafío y así mismo el hecho de que la histérica tenga un deseo imposible que le permite seguir deseando. Sólo hay una cuestión que me permito interrogarle: ¿Por qué se suele decir que la histérica es pura mascarada? Otro comentario que quizás tenga que ver con mi pregunta: una amiga –hace poco- me comentó algo que me hizo recordar a otro artículo suyo dónde –citando a Lacan- dice que la metáfora amorosa hace circular el lugar de amado al lugar de amante. Esta amiga me dijo: “Yo nunca fui amante, siempre amada.”- ¿Podrá tener que ver con esto de la mascarada? Y en este caso, ¿se podría hablar de metáfora amorosa? Gracias, N.López Rey


Mascarada –como se ve- viene de Máscara, es decir, que si entendemos que hay un personaje adelante del sujeto es fácil advertir que la histérica “viste” ese personaje sin d…

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