Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre 3, 2011

La Defensa

. . .
-¿Usted se imagina lo que debe ser un amor así? Sin el desgaste de lo cotidiano, de lo obligatorio...
-Lo dirá por usted, porque a mí no me pasa.
EL SECRETO de sus OJOS Juan José Campanella Adaptación del texto "La pregunta de sus ojos" de Eduardo Sacheri


Entonces èl escribe la letra, la que Lacan designa como el OBJETO-CAUSA del DESEO; la misma letra que tambièn es el nombre de la FALTA: la a. . La misma letra que ha faltado en su máquina de escribir por 25 años; pero que no le impidiò seguir buscando su Verdad, que es el marco de toda Pasión. . Entonces - desde el  temo alteAmo- él entra a su despacho y, sin más, ella entiende para què... . El cuerpo de ella se instituye, se alza; y -a modo de defensa, a modo de demanda- formula la pregunta de rigor: "Va a ser complicado..." - Y èl, con su mirada y su cuerpo tambièn erguido como su corazòn; sólo puede pronunciar un "No me importa." . . m.a.p. Escrito el 21 . Agosto . 2009 .

Sordera o Egoísmo

. . .
. .
. Ya dijimos varias veces que la imagen ( la representación fantasmática que cada sujeto tiene de cómo (creyó que) el Otro lo construyó / lo deseó ) es el soporte narcisístico por excelencia.  ¿Qué se escucha diariamente en nuestra praxis? Que los sujetos no pueden resignar –como diría Borges- el culto de esa imagen por cosas que incluso dicen que desean o que aman. 

Las histéricas –por ejemplo- que no gozan sexualmente -pero igual demandan tener hijos- son capaces de ofrecer todo su Ser al Otro a costa de abortar su deseo y de transformarse –incluso- en “La Señora de…” o en una "perfecta madre" o "ama de casa". Los obsesivos –por otro lado- pretenden controlarlo todo, no sufrir pérdida por ningún lado, pero se les escapa la liebre y terminan siendo impotentes o eyaculadores precoses o se les va toda la vida rumiando cómo alcanzar su deseo; en fin: lo que se escucha es que el sujeto en general pretende afianzarse y controlar la pérdida de su YO pero se impotent…

Seguidores