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Exilio del Lenguaje

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.uede haber amor, pero no existe hasta ser nombrado. 
El amor es una pregunta que intenta alcanzar el ser del otro.
Puede haber amor, pero no existe hasta ser nombrado.

Jacques Lacan


En el duelo real, es la "prueba de realidad" lo que me muestra que el objeto amado ha dejado de existir.  En el duelo amoroso, el objeto no està ni muerto ni distante. Soy yo quien decido que su imagen debe morir (y esta muerte llegarìa tal vez a escondérsela).
Durante el tiempo de este duelo extraño, me será necesario pues sufrir dos disdichas contrarias: sufrir porque el otro esté presente (sin cesar, a pesar suyo, de herirme) y entristecerme porque estè muerto (tanto, al menos, como lo amaba).
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Así me angustio (viejo hábito) por una llamada telefónica que no llega, pero debo decirme al mismo tiempo que ese silencio, de todas maneras, es inconsecuente, puesto que he dicidido despreocuparme: pertenece solamente a la imagen amorosa de tener quien me telefonee; desaparecida esa imagen, el teléfono, suene o no, retoma su existencia fútil.
(¿El punto más sensible de este duelo no es que me hace perder un lenguaje, el lenguaje amoroso? Se acabaron los "Te amo".)

Roland Barthes
Fragmentos de un Discurso Amoroso
Recorte del Capítulo: El exilio de lo Imaginario
Siglo XXI - 1982
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Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
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