Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo 31, 2017

Pornografía o Género de Terror

En 1975 circularon en Nueva York rumores de que la policía habían confiscado algunas películas underground sudamericanas que contenían escenas de mujeres que eran asesinadas frente a la cámara en el clímax del acto sexual, fueron llamadas películas snuff porque las mujeres sumidas en la relación sexual eran destrozadas en el momento en que (presumiblemente) alcanzaban el clímax. La posible existencia de tales trabajos, dieron a las feministas americanas otra razón de preocupación por las victimas ontológicas de la pornografía en el cine.
(...) 

El único problema suscitado por el testimonio de Snuff es que la película en cuestión, aunque sin duda violenta, y especialmente, por no decir no exclusivamente contra las mujeres, no pertenece al género pornográfico, a menos que los fanáticos efectos especiales de las películas de terror se incluyan en la definición de género pornográfico.

(...)
El error de leer el horror violento de Snuff  como pornografía, demuestra la necesidad de ser muy claro…

Forugh Farrojzad / Poema

Heme aquí una mujer sola en el umbral de la estación del frío empezando a comprende la contaminada existencia de la tierra y la triste y sencilla desesperación y la importancia de estas manos de hormigón.
(…)
En el umbral de la estación del frío en la ceremonia de luto de los espejos y en la agrupación entristecida de las experiencias pálidas y en este atardecer fecundado por la ciencia del silencio ¿cómo se puede dar la orden de alto al que así camina paciente soberbio perdido? ¿Cómo se puede decir al hombre que no vive que nunca ha vivido?

(…)
Ellos se llevaron consigo toda la ingenuidad del corazón, los palacios de los cuentos y ahora ya ahora ya ¿cómo levantarse y bailar? y ¿cómo verter en las aguas que fluyen los cabellos de la infancia? y ¿cómo aplastar con el pie la manzana que al final ha sido arrancada y olida?
(…)
Nos volveremos a cruzar en el camino, como muertos                                     de miles de millares de años y entonces el sol juzgará nuestros cadáveres corrompidos.