Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de mayo 19, 2011

el destino...

.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.

.
Dios no es más que una forma de nombrar el Otro que está en el inicio de nuestro camino. También la pulsión se gesta en el campo del Otro, también la pulsión se anuda como destino inexorable no por un mandato natural sino por una red que se gesta en el campo divino del Otro. Divino por lo que nos enseña la otra leyenda, la de la Torre de Babel, es divino en tanto al sujeto se le aparece con los poderes de los que él carece.  Decimos entonces que la sujeción al destino es la sujeción a un goce.
Es el ejercicio de su pérdida el que nos permite un doble encuentro de la verdad en tanto esta apunta a lo real. La primera: liberase de lo demoníaco de un destino, de lo trágico de un destino, es pagar un precio: la pérdida del goce que nos aparta del instrumento que podría hacernos ir más allá de ese mandato trágico.
La segunda, les voy pedir que me acompañen en un pequeño recorrido. Se dice así en un poema que se titula "Milonga de los hermanos", es un texto de Borges de…

el sentido...

..
.
.
.
.
.
.
.
.

...es el único que se ocupaba de algo más que de sí mismo. Esta es la clave del sentido de la vida; amar es preocuparse por otro... es sentirse responsable por otro. . Antoine de Saint- Exupéry El Principito . .