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Mostrando entradas de marzo 29, 2013

Pero yo no me doy cuenta...

Hubiera podido ser
hermoso como un jacinto
con tus ojos y tu boca
y tu piel color de trigo,
pero con un corazón
grande y loco como el mío.

Hubiera podido ir,
las tardes de los domingos,
de mi mano y de la tuya,
con su traje de marino,
luciendo un ancla en el brazo
y en la gorra un nombre antiguo.

Hubiera salido a ti
en lo dulce y en lo vivo,
en lo abierto de la risa
y en lo claro del instinto,
y a mí... tal vez que saliera
en lo triste y en lo lírico,
y en esta torpe manera
de verlo todo distinto.

¡Ay, qué cuarto con juguetes,
amor, hubiera tenido!
Tres caballos, dos espadas,
un carro verde de pino,
un tren con cuatro estaciones,
un barco, un pájaro, un nido,
y cien soldados de plomo,
de plata y oro vestidos.

¡Ay, qué cuarto con juguetes,
amor, hubiera tenido!
¿Te acuerdas de aquella tarde,
bajo el verde de los pinos,
que me dijiste: -- ¡Qué gloria
cuando tengamos un hijo! ?

Y temblaba tu cintura
como un palomo cautivo,
y nueve lunas de sombra
brillaban en tu delirio.
Yo te escuchaba, distante,
entre mis versos perdido,
per…

Sueño para todos / Sociedad del Espectáculo II

No era para tanto el alboroto o la cantidad de espectadores que desató la performance de la actriz Tilda Swinton en el MOMA de Nueva York, el 24 de marzo de este año. En la misma, aparece durmiendo encerrada en un cubículo transparente por siete horas. Hace años ya que nos hemos habituados a la presencia de las cámaras en la casa "agujerada" por múltiples ojos del Gran Hermano,  o compartimos el ciberespacio donde todo se exhibe o se mira, entonces, cuál sería el asombro? 

Después de todo, el ámbito de la privacidad recién cobró fuerza en la Europa de los siglos XVIII y XIX, como una repercusión del desarrollo de las sociedades industriales modernas y su modo de vida urbano, comenzó a ser un refugio del afuera.  Significativo contraste con las casas medievales, así como hemos visto en tantas películas, donde todos compartían casi el mismo espacio.  Virginia Woolf acuñó una frase que fue repetida hasta el cansancio por feministas y no tanto:  lo que las mujeres n…

Sociedad del Espectáculo / Guy Debord

En continuidad con el texto del posteo anterior de una colega amiga, ubicamos aquí este fabuloso trabajo filosófico y político sobre el fetiche de la mercancía y la colonización de la sociedad.
/ El trabajo escrito se publicó en 1967. El film data de 1973. /

Su autor y director, Guy Debord (1931-1994) fue el principal teórico de la Internacional Situacionista. Ha sido no sólo filósofo y escritor sino también cineasta.

En este trabajo el autor plantea varias tesis, una de ellas
reza que el ser ha declinado en tener y el tener simplemente en parecer.
Esta es una película para leer, pero nos deja también -pese a cierta crueldad en sus imágenes- una mirada de poesía.


La Sociedad del espectáculo La société du spectacle Guy Ernest Debord -1973-

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