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Mostrando entradas de noviembre 25, 2011

Estado de Ira

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En el prólogo a Hedda Gabler & Peer Gynt,  Jorges Luis Borges, declaró:
"Gracias a Ibsen, la tesis de que una mujer tiene derecho a vivir su propia vida es ahora un lugar común. En 1879, era escandalosa.  En Londres, tuvieron que agregar a Una casa de muñecas una escena final, en la que Nora Helmer, arrepentida, vuelve a su hogar y a su familia.  En Paris agregaron un amante para que el público entendiera la acción.
(...)
La destreza técnica de Hedda Gabler (1890) puede llevar a la sospecha de que toda tragedia es mecánica y ha sido elaborada para inducir tales o cuales emociones, no en función de un carácter.  De hecho, Hedda Gabler es enigmática.  Hay quienes ven en ella una histérica; otros, una mera mundana; otros, una pequeña ave de presa. Y diría que es enigmática precisamente porque es real, como lo es cada  uno para los otros o para sí mismo, como Henrik Ibsen fue para Henrink Ibsen.  Anotemos, de paso, que las pistolas que el general Gabler lega a su hija, son no…