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Mostrando entradas de febrero 10, 2017

Un poema

Buscamos la piel precisa  Voz afable Clausura de miradas en Cuerpos ruidosos urgentes errantes marchitos Y descubrimos calma en huellas Cortazianas Y nos amarramos entre nubes de pipa y licor Mientras trepamos con gotas de rocío ardiente En la letra tornasol, indicio de la cifra de Nuestro ayer.
Buscamos clavos y pasión en un Pretérito cobrizo Que volvía como vagones exhaustos Derrotados cobardes Y hallamos Saramago montañas alba Y extraño Oriente Tejido de ave y tisú Y Satatango Y madera Noble y honrada Como tus manos y tu generosidad Y lágrimas de libélula con el sexo tieso Orgasmos con fragancia a pera y manzana Sonrisas de oruga fatigada Crepúsculo receloso Y abrazo pendiente Y futuro.


Hay padres lejanos crueles Madres insaciables Hermanas de arbitrio baladí Pero amanece de pronto Y la locura es dócil Compasión escucha espuma gesto Trazas de corcheas celestes Ramas secas que florecen como cigüeñas Barba con incienso y pies y habanos y  esperma.
Paradojas cuando poco se piensa y mucho se vive Coraje y enojo de ti…

Cuentos de amor...

El hijo del tintorero había nacido en 1797 y fue uno de los últimos maestros japoneses de la Escuela Utagawa de la técnica uyiko-e. Pero para Unokichi, el joven protagonista del cuento que Junichiro Tanizaki escribió en 1919, Kuniyoshi nunca hubiera podido reflejar la belleza de los pies de Fumiko del modo que él mismo los contemplaba y los veneraba. De hecho llegó a pensar que la verdadera obra de arte estaba en esos hermanos que hacían que las extremidades inferiores transformaran a  Fumiko no solo en el pivote común entre él y el Señor Jubilado, sino especialmente en el reflejo mismo de su goce.


El cuento Los pies de Fumiko nos revela en principio la tipología de un obsesivo que, dirigiéndose a su Maestro, le cuenta cómo conoció a esta alma gemela con quien comparte un goce común. Pero el relato tiene sus pinceladas poéticas porque Tanizaki sabe como contar algo simple, incluso una vertiente que rápidamente podría tentarnos en encasillar y rotular como una perversión, y transformarl…

Artes Visuales

Josse Antoine [ Caillon-Campagne, Francia, 1977 ] myspace.com/antoinejosse