Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de julio 11, 2009

Comienzo

.
.

-
El amor empieza cuando se rompen los dedos y se dan vuelta las solapas del traje, cuando ya no hace falta pero tampoco sobra la vejez de mirarse, cuando la torre de los recuerdos, baja o alta, se agacha hasta la sangre. . El amor empieza cuando Dios termina Y cuando el hombre cae, mientras las cosas, demasiado eternas, comienzan a gastarse, y los signos, las bocas y los signos, se muerden mutuamente en cualquier parte. . El amor empieza cuando la luz se agrieta como un muerto disfrazado sobre la soledad irremediable. . Porque el amor es simplemente eso: la forma del comienzo tercamente escondida detrás de los finales.
. Roberto Juarroz
El amor empieza…
. .

Padecimiento

.
.

Equivocar el camino
es llegar a la nieve y llegar a la nieve es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios. . Equivocar el camino es llegar a la mujer, la mujer que no teme la luz, la mujer que no teme a los gallos y los gallos que no saben cantar sobre la nieve. . Pero si la nieve se equivoca de corazón puede llegar el viento Austro y como el aire no hace caso de los gemidos tendremos que pacer otra vez las hierbas de los cementerios. . Yo vi dos dolorosas espigas de cera que enterraban un paisaje de volcanes y vi dos niños locos que empujaban llorando las pupilas de un asesino. . Pero el dos no ha sido nunca un número porque es una angustia y su sombra, porque es la guitarra donde el amor se desespera, porque es la demostración de otro infinito que no es suyo y es las murallas del muerto y el castigo de la nueva resurrección sin finales. Los muertos odian el número dos, pero el número dos adormece a las mujeres y como la mujer teme la luz la luz tiembla delante de los gallos y los gallos …

Rezo

-
.
Amor de mis entrañas, viva muerte, en vano espero tu palabra escrita y pienso, con la flor que se marchita, que si vivo sin mí quiero perderte. . El aire es inmortal. La piedra inerte ni conoce la sombra ni la evita. Corazón interior no necesita la miel helada que la luna vierte. . Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas, tigre y paloma, sobre tu cintura en duelo de mordiscos y azucenas. . Llena pues de palabras mi locura o déjame vivir en mi serena noche del alma para siempre oscura. . . Federico García Lorca El poeta pide a su amor que le escriba
. .

Oquedad

.
.

.
Yo pronuncio tu nombre en las noches oscuras, cuando vienen los astros a beber en la luna y duermen los ramajes de las frondas ocultas. Y yo me siento hueco de pasión y de mùsica. Loco reloj que canta muertas horas antiguas. . Yo pronuncio tu nombre en esta noche oscura, y tu nombre me suena más lejano que nunca. Más lejano que todas las estrellas y más doliente que la mansa lluvia. . ¿Te querrè como entonces alguna vez? ¿Què culpa tiene mi corazòn? Si la niebla se esfuma, ¿qué otra pasión me espera? ¿Será tranquila y pura? ¡¡Si mis dedos pudieran deshojar a la luna!! . Federico García Lorca Si mis manos pudieran deshojar Libro de poemas - -

Lo caído

-
-

Yo no quiero más que una mano, una mano herida, si es posible. Yo no quiero más que una mano, aunque pase mil noches sin lecho. . Sería un pàlido lirio de cal, sería una paloma amarrada a mi corazòn, sería el guardiàn que en la noche de mi tránsito prohibiera en absoluto la entrada de la luna. . Yo no quiero más que esa mano para los diarios aceites y la sábana blanca de mi agonía. Yo no quiero más que esa mano para tener un ala de mi muerte. . Lo demás todo pasa. Rubor sin nombre ya. Astro perpetuo. Lo más es lo otro; viento triste, mientras las hojas huyen en bandadas. . Federico García Lorca Casida de la mano imposible Diván del Tamarit .

Cielo e Infierno

.
.

.
Uno no se enamoró nunca, y ése fue su infierno. Otro, sí, y ésa fue su condena.
Robert Burton . .
Se me dice: este tipo de amor es viable. Pero ¿cómo evaluar la viabilidad? ¿Por qué lo que es viable es un Bien? ¿Por qué durar es mejor que arder?
.
Roland Barthes
. .
Yo siempre seré partidario de los que no tienen nada y hasta la tranquilidad de la nada se les niega. . Federico García Lorca . .

Es muy posible...

.
.
. Siempre llega mi mano más tarde que otra mano que se mezcla a la mía y forman una mano.
Cuando voy a sentar me advierto que mi cuerpo se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse adonde yo me siento. .
Y en el preciso instante de entrar en una casa, descubro que ya estaba antes de haber llegado. .
Por eso es muy posible que no asista a mi entierro, y que mientras me rieguen de lugares comunes, ya me encuentre en la tumba, vestido de esqueleto, bostezando los tópicos y los llantos fingidos. -
Oliverio Girando
Dicotomía Incruenta
Embelecos .