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Mostrando entradas de abril, 2016

El psicoanalista opinólogo.

Nuevamente -y como alguna otra vez posteamos (http://psicocorreo.blogspot.com.ar/2012/11/salud-mental-psicohigiene.html)- la genialidad y el sarcasmo de Roberto Harari, nos acerca cierta reflexión que todo analista debería pasar por. Muchos olvidan, en su praxis, que el goce del sujeto no tiene nada que ver con las buenas intenciones del (fantasma del) analista. De allí que, en términos de nuestra clínica, es isomórfico al tratamiento que un analista pretenda controlar y direccionar a un analizante que come desaforadamente, o a otro que para llegar al orgasmo necesita de unas trenzas rubias o de un zapatito rojo, o a aquel otro que tiene coito sin preservativo o a aquel que come con exceso de sal. No hacemos pedagogía ni medicina y nuestro sillón no representa un púlpito moral y religioso. En todo caso habría que pensar que el síntoma acarrea una porción de goce y de deseo, y que lo inconsciente es la dominante: no hay voluntariado ni voluntarismo, no hay prevención de la estructura n…

Sostener a un Padre

En la Sección Comentarios de un Canal de Youtube se cuelga una pregunta:
"¿Pueden los Videos-Games ser una experiencia espiritual?"
Un usuario responde con estos casi dos minutos de película.

Personalmente siempre pensé que cualquier acto del sujeto puede significarle una experiencia espiritual: colocar ladrillos en un muro, contemplar la luna, leer un poema, besar. Creo -además- que este guión dice mucho sobre aquella archi-pronunciada frase lacaniana, quizás infelizmente entendida: "De un padre puede prescindirse a condición de servirse de él". O, lo que es lo mismo, enunciar el sostén de un Padre vía los significantes que representan a ese sujeto en la travesía del siempre duelo recurrente que circunscribe la Falta estructural del Parlëtre.

MAP



Goce y Estética : La línea es la que desea.

Tener un hijo es reconocerse como estando fuera de uno mismo, pero ese "fuera" es, a su vez, alguien. Volvemos a enfrentarnos a la cuestión del sufrimiento dentro del goce, aunque el sufrimiento sigue siendo puntual; pues el hijo es, en esencia, el que se va, del mismo modo que el placer es, en esencia, lo que se escapa. Pero el hijo que se ha ido adquiere entidad propia, y eso nos complace. El hijo representaría esa alteridad encarnada, ese "otro" que es real pero que habría tenido su origen en el deseo de gozar, y que se habría llevado el goce consigo...

(...) Matisse decía que siempre hay que obedecer al deseo de la línea. La línea es la que desea, y no el señor Matisse. Una línea, una sonoridad, una melodía, el colorido de un ritmo..., eso es lo que te atrapa. El pintor Hantaï insistía en el hecho de que el artista -él, en este caso- no era nada en absoluto; se ponía a cuatro patas y esparcía su pintura. Un día le dije que yo también podría hacer lo mismo. "…

Goce y Cuerpo.

Vuela un pétalo de flor, y con él se va un poco de primavera. Miles de pétalos vuelan al viento, y el hombre siente una profunda tristeza. Mejor cubrir con la mirada esas flores prestas a marchitarse y no apartar el vino de los labios cuando es tan grande la pena. Junto al río, en los pequeños quioscos, anidan pajarillos variopintos; y por todos los jardines, y en las elevadas tumbas, reposan los unicornios. Si examinas de cerca la ley que rige los cambios, sabrás que buscar el goce es lo primero. ¿Qué significa el ansia de vano renombre, si no es amarrar el cuerpo?
Du Fu [ Gongyi, 712 / Changsha, abordo de una barca: 770 ] POEMA DE QJIANG El vuelo oblicuo de las golondrinas. 758, en Chang’an PINTURA: Josep R. Roy Gabarra [ Lérida, España, 1973 ] Mozart.

El YO.

Hay un charco de sol sobre la cama y en la ventana el día recita el infinito en que se inscribe.
Nos ganamos la vida mendigando momentos como éste, contra la insolvencia que nos dicta el pasado que es la estación que queda entre el presente y el futuro, y en la que el tren nunca se para por mucho que se fugue el pensamiento a sus andenes inalcanzables.
Y la vida perdemos en banales negocios con los que nos construimos un yo insignificante, el mismo yo que se ahoga en ese charco de sol sobre la cama, mientras susurra el día la evidencia radiante de que somos una porción de nada hecha de pura cháchara, perdida en espejismos por darse la importancia que no le dan las cosas.
La muerte trabajando en los espejos susurra esa alegría de dar con un secreto que nos hace más fuertes a cambio de anularnos: que la vida no va en serio, lo empezarás a comprender muy tarde.
Toda tu biografía derretida en esa luz de sol, en el rumor del día, en este darse cuenta de que el yo es sólo un niño ciego

Preguntas de Bertolt Brecht

¿Quién construyó Tebas, la de las Siete Puertas? 
En los libros figuran sólo los nombres de reyes. 
¿Acaso arrastraron ellos bloques de piedra? 
Y Babilonia, mil veces destruida, ¿quién la volvió a levantar otras tantas? 
Quienes edificaron la dorada Lima, ¿en qué casas vivían? 
¿Adónde fueron la noche en que se terminó la Gran Muralla, sus albañiles? 
Llena está de arcos triunfales Roma la grande. Sus césares ¿sobre quienes triunfaron? 
Bizancio tantas veces cantada, para sus habitantes ¿sólo tenía palacios? 
Hasta la legendaria Atlántida, la noche en que el mar se la tragó, 
los que se ahogaban pedían, bramando, ayuda a sus esclavos. 
El joven Alejandro conquistó la India. ¿El sólo? 
César venció a los galos. ¿No llevaba siquiera a un cocinero? 
Felipe II lloró al saber su flota hundida. ¿Nadie lloró más que él? 
Federico de Prusia ganó la guerra de los Treinta Años. ¿Quién ganó también? 
Un triunfo en cada página. ¿Quién preparaba los festines? 
Un gran hombre cada diez años. ¿Quién pagaba los ga…

Cortázar Ilustrado II

Celeste Ciafarone [ Rosario, 1991 ] www.celesteciafarone.com

Goce, Deseo, Amor.

Hola Marcelo, un gusto nuevamente. Leyendo tu último posteo, en ref cita de Lacan Sem 18, me preguntaba: ¿Podríamos decir que amor mata goce? Sólo eso, gracias por tus clases! Te sigo desde hace mucho, te felicito por tu Blog. Jimena L.
Hola. Amor mata goce es como mucho, ¿no? Pero algo cierto hay en eso: si aprendimos que “sólo el amor puede condescender el goce al deseo”, entonces  parecería que así es: más amo menos gozo. Así como, por ejemplo, amor mata perversión; si por perversión entendemos “la parte por el todo”: de allí que toda sexualidad tiene polimorfismo perverso. Si bien es cierto que todo lo que nos atrae imaginariamente del otro es un fetiche (es decir, un significante: gorda, flaca, alto, bajo, barba, lampiño, con vello púbico, con tacos, con zapatillas, etc.) también es un hecho que cuando el sujeto caeenamorado, el fetiche pasa a segundo plano: hay una mirada hacia la totalidad. En este caso, amor mata goce. En otros casos también: se goza menos si el amor (por uno m…

Cortázar Ilustrado I

Amor, Goce y SúperYo.

¿Cual es la esencia del SúperYo? Con esto podría terminar poniéndoles algo en el hueco de la mano, que podrían intentar manipular ustedes mismos. ¿Cuál es la prescripción del SúperYo? Ella se origina precisamente a partir de este padre original, más que mítico, a partir de este llamado como tal al goce puro, es decir también, a la no-castración. En efecto, ¿qué dice este padre en el ocaso del Edipo? Dice lo que dice el SúperYo. No por nada aún no lo aborde nunca verdaderamente. Lo que dice el SúperYo es: ¡ Goza !
Tal es la orden, la orden imposible de satisfacer, y que está como tal en el origen de todo lo que se elabora con la expresión de conciencia moral, por paradójico que pueda parecerles. Para percibir bien el juego de la definición, es necesario que lean en el Eclesiastés las siguientes palabras: goza de la vida, dice el autor, enigmático como saben, de este texto sorprendente, Goza de la vida con la mujer que amas.
Se trata del colmo de la paradoja, ya que justamente por amarla …

Afiches, Colección Criterion.

Colección Criterion Exponiendo en Centro Cultural Recoleta Buenos Aires / Argentina En el marco del Festival de Cine BAFICI, 2016 festivales.buenosaires.gob.ar Foto: MAP

Poemas de cristal...

Te dije que no nombraras suficiente sombra. Ahora ha oscurecido y no encontramos dónde quedó la llave de la luz.
Te dije que era peligroso si llovía y un aguacero nos cubriría de diluvios por tu culpa. Te lo dije pero no hacés caso. Ahora vendrán a buscarnos.
Con armas y fusiles tal vez se pueda ametrallar la palabra hasta pulverizarla en su unidad de furia. ¡Y vos que dale! ¿No ves que así no adelantamos? ¿No ves que el barro alcanza ahora nuestros zapatos y no podremos salir de su simiente de lobo?
Es claro, muy claro. El siglo nos sobrecoge despiadadamente y ya todo lo hemos dicho.
                      Temblar,                        leve transcurso

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