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Mostrando entradas de enero, 2015

Ciencia y Psicoanálisis

Una muletilla circula entre los analistas deudores de la enseñanza de Lacan. De tan repetida, “pasa” sin que chirríe su inexactitud en casi ningún oído. Es esta: la ciencia forcluye al sujeto. Lacan, por el contrario, afirmó que el psicoanálisis es hijo de las Luces y del cogito cartesiano, ese que crea al sujeto moderno. Más aún: afirmo que el psicoanálisis opera sobre ese mismo sujeto[1]. De ahí que, lejos de forcluir al sujeto, la ciencia moderna lo crea. Pero una vez señalado este ítem el maestro francés apunta filosamente: lo crea pero lo trata como su correlato antinómico. ¿Qué significa esto? Que ese sujeto le resulta antipático y molesto dado que, una vez creado, se manifiesta sintomáticamente, arruinando la “elegancia matemática” y la pretensión de exactitud científicas. De ahí que Lacan corrija la célebre fórmula de Descartes (lo hará de varias formas, algunas de las cuales examinaremos) afirmando, allí donde el filósofo postula Je pense dons je suis; la siguie…

Analista y Posición Femenina

Psicoanálisis, Terapias Comportamentales y Sinthome.

El circo de los hombres funciona -dice Mandeville en La fábula de las abejas- mientras el día está claro. El que siga siendo claro también de noche, como en las cárceles, es la función del político. Un chiste sobre decisiones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es ilustrativo: 1) si el problema es entre un país pequeño y una superpotencia, el país pequeño desaparecerá; 2) si el conflicto es entre dos países pequeños, desaparecerá el problema; 3) si la discusión es entre dos superpotencias, lo que desaparecerá es la ONU. No hace falta ningún padre muerto que prohíba el goce, ni siquiera hace falta que se prohíba el goce más allá de la paradójica promoción/contención que introduce el lenguaje.



No se trata sólo de "Kant con Sade", sino también de "Sade con Mandeville", al menos para los preocupados por la vertiente de un goce cínico al fin de un análisis -Freud contó con Mandeville para su clasificación de las "formaciones reactivas"-…

Rayuela / Cortázar / Temblar como una luna en el agua...

“Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse …

Analistas que creen en espejitos de colores...