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Mostrando entradas de 2019

Deseo / Lacan & Galeano

La vida, sin nombre, sin memoria, estaba sola. Tenia manos pero no tenia a quien tocar. Tenia boca, pero no tenia con quien hablar. La vida era una, y siendo una era ninguna.

Entonces, el deseo disparo su arco. Y la flecha del deseo partió la vida al medio, y la vida fue dos.
Los dos se encontraron y se rieron. Les daba risa verse, y tocarse.
Eduardo Galeano
[ Montevideo, 1940 / 2015 ] De deseo somos
Espejos. Una historia casi universal.






Sabemos lo suficiente de la vida de Alcibíades como para saber que pocas cosas le han faltado del orden de lo más extremo de todo lo que se pueda tener. A su manera, muy diferente de la de Sócrates, él tampoco era de ninguna parte, recibido además con los brazos abiertos allí donde fuera, las gentes siempre demasiado felices con tamaña adquisición. Una cierta ατοπία {atopía} fue su suerte. El era, solamente demasiado molesto. Cuando llegó a Esparta, encontró simplemente que le hacía un gran honor al rey de Esparta — la cosa está informada e…

Cortázar Lacaniano

Yo de muchacho tenía una memoria extraordinaria, que he perdido. Por ejemplo, cuando iba al cine, durante muchos años me acordaba de los nombres de los actores y las actrices, pero también me acordaba de los nombres que tenían los personajes. Entonces, cuando se me bloqueaba su nombre, yo me daba cuenta de que ahí algo no andaba. Un día veo una película con una actriz que tenía cierta fama en la época, que se llamaba Wendy Barrie. Bueno, vuelvo a casa y a la noche me doy cuenta de que no me acuerdo del nombre de la actriz. Me dormí sin recordarlo y a la mañana siguiente empecé a buscar, a repasar los nombres de los otros actores, me empecinaba, me dejaba llevar, hasta que al fin salió: Wendy Barrie. Pero ésa era sólo la primera etapa. La segunda es por qué lo olvidé. ¿Por qué? Mirá si no son sutiles las asociaciones: lo olvidé porque yo me acababa de pelear con una muchacha que me había dicho “lo que pasa es que vos no querés llegar a ser adulto, vos querés ser Peter Pan”. ¿Te acordás…

Narcisismo: de la Dependencia al Aislamiento.

La custión del Narcisismo tiene una dualidad que puede resultar paradójica -e incluso una aporía- pero no lo es: el Sujeto necesita de la dependencia del otro ( "su imagen" no es más que ese reflejo) y a la vez se aisla en una especie de cápsula que lo hace un ser sordo y ciego. O, para decirlo de otro modo, sería como pensar que la expresión "lo hice por vos" o "lo hice por él/ella" no es cierta. Sí: claro, "lo hizo por ella" pero por por él. De allí que es tan narcisismo la dependencia que en nuestros tiempos un sujeto encuentra en los "Me gusta" de las redes ( "me matcheó, no me matcheó", etc.) como el que se verifica en su aislamiento. Creo que un ejemplo que concentra estos dos aspectos es el espacio, el momento, donde el sujeto recurre a ciertas drogas para evadirse y zafar de la falta: en general suele suceder que lo hace en presencia de otros: pero finalmente la substancia rompe ese lazo y la persona termina ensimisma…

Los Buzones que nos Vendieron a los Analistas.

Comparto con ustedes esta charla distendida que tuvimos en Buenos Aires con Juan Manuel Martínez hace unas semanas. Decidimos hacer un diálogo lo menos técnico posible enmarcado en la problemática que tuvimos y tenemos los analistas en relación a repetir ecolálicamente teorías / argumentos / frases hechas de nuestro oficio, sin la pertinente pregunta de rigor. Es decir, lo que en criollo básico entendemos por “Comprar Buzones”.
Está claro que nadie los compra sino para acomodarse a un Discurso Otro y defenderse así del malestar que provoca la pregunta por el Horror al Acto. Es decir: la pregunta por el deseo que siempre atemoriza, por no decir: horroriza.  Sin duda también hay un sostén de religiosidad anexo que creo ni los mismos analistas advierten en este mecanismo. Escuchar de colegas –y no tan jóvenes- argumentos como “(Porque) Lo dijo Lacan” es inconcebible en un campo como el nuestro donde se supone que hay que romper el sentido (del síntoma y del discurso anclado en la religió…

Poesía desde Chile

Cuando las amadas palabras cotidianas pierden su sentido y no se puede nombrar ni el pan, ni el agua, ni la ventana, y ha sido falso todo diálogo que no sea con nuestra desolada imagen, aún se miran las destrozadas estampas en el libro del hermano menor, es bueno saludar los platos y el mantel puestos sobre la mesa, y ver que en el viejo armario conservan su alegría el licor de guindas que preparó la abuela y las manzanas puestas a guardar.
Cuando la forma de los árboles ya no es sino el leve recuerdo de su forma, una mentira inventada por la turbia memoria del otoño, y los días tienen la confusión del desván a donde nadie sube y la cruel blancura de la eternidad hace que la luz huya de sí misma, algo nos recuerda la verdad que amamos antes de conocer: las ramas se quiebran levemente, el palomar se llena de aleteos, el granero sueña otra vez con el sol, encendemos para la fiesta los pálidos candelabros del salón polvoriento y el silencio nos revela el secreto que no queríamos escuchar.
Jorge Teillier [ Lautaro, Ch…

Inconsciente : Invento del Análisis

Hola Marcelo, alguna vez hemos hablado por este medio… Quería consultarte hoy respecto al video que hicieron con Martínez. Algunas cuestiones me interrogan porque como bien decís son cosas muy afianzadas en nuestra comunidad… pero me quede pensando específicamente en relación a dos cuestiones. Yo sí creo que se habla del pasado (¿sino como podría modificarse?) y además no entiendo bien cómo articulan eso de no trabajar con entrevistas previas. Si bien entendí que se trabajaría del mismo modo, ¿por qué no tomarse un tiempo para empezar un recorrido? Bueno, son sólo pensamientos que me surgieron escuchándolos. Muchas gracias por los aportes. No se si recordarás de mi pero me estoy formando como analista en Montevideo. Un cordial saludo, Fernanda J.

Hola Fernanda. (…) Vamos al punto. Me parece muy bien que desacuerdes. Te cuento brevemente por qué yo pienso que no se trabaja con el pasado ni con entrevistas previas. Y ahora que lo estoy escribiendo advierto que ambas cosas tienen que ver …

Hay suficiente oscuridad...

Hay suficiente oficio para matar estas palabras, suficiente medusa faraón y derrumbes bajo el río, una madre pasea trozos de mujer en la carriola, no excavarás la sombra, hay tiempo todavía, la voluntad quema los ojos mientras pequeñas bestias descienden de los árboles y apalean a tus vacas, habrá tiempo de ir al mercado con una lista de venenos, estás expuesto a todo tipo de invasión, tienes que amar el corazón de los comanches que te comes, al menos come lo que matas, el guarismo en la torre, la torre que se alimenta de centinelas, suficiente medusa: roca en las vendas: polvo habrá: faraones dispersos, lesiones de tinieblas, no tengas miedo, cruza el río Vedana, yo no soy ese mundo, soy apenas su orilla, la novia nunca va desnuda, hay suficiente oficio para matar estas palabras, no te preocupes, hay suficiente oscuridad para mañana.
Julián Herbert [ Acapulco, 1971] Sakyamuni me llama por cobrar.

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