Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre 18, 2009

Esclavo = Verdadero Amo

.
.
- De un cierto modo, se puede decir que tan lejos como se lo quiera, el masoquista es el verdadero amo. Él es el amo del verdadero juego. Puede naufragar allí, seguramente. Hasta existen todas las posibilidades que naufrague allí, porque le es necesario nada menos que el gran Otro. Cuando el padre eterno no está más allí para llenar ese rol, no hay nadie más. Y si ustedes se dirigen a una mujer, seguramente, Wanda, no hay ninguna posibilidad: ¡Ella no comprende nada de eso, la pobre!. Pero el masoquista naufraga bien, al menos goza de ello. De suerte que se puede decir que él es el amo del verdadero juego. -
Es bien evidente que nosotros no pensamos un sólo instante en imputar un tal suceso al psicoanalista. Eso sería concederle confianza sobre la búsqueda de su goce, la que estamos lejos de acordarle. Por otra parte sería poco conveniente. Para probar una fórmula que tiene su interés porque tendré que retomarla, y no es necesario sorprenderse de ella, a propósito del obsesivo, diremos…

El Partenaire y La Falta

.
.
.Queda claro que la falta no es solamente un vacío que aspira al deseo; es, más aún, un polo organizador del deseo. Sin falta, quiero decir sin ese núcleo de atracciòn que es la insatisfacciòn, el vuelo circular del deseo se enloquecerìa y no habría entonces sino dolor.
(...)
Por tanto, cierto grado de insatisfacción es vital para conservar nuestra consistencia psìquica. Pero, ¿cómo preservar esta falta esencial? Y más aún, al ser necesaria tal falta, ¿cómo mantenerla en los límites de lo soportable? Es allí justamente donde interviene nuestro partenaire, el ser de nuestro amor, porque es èl quien juega el papel de objeto insatisfactorio de mi deseo y, por lo mismo, de polo organizador de tal deseo.
(...)
¿Cómo aceptar que mi partenaire pueda tener esta funciòn castratoria de limitar mi satisfacciòn? Sin duda este papel restrictivo del ser amado puede desconcertar, porque normalmente atribuimos a nuestro partenaire el poder de satisfacer nuestros deseos y de procurarnos placer. Vivimos…