Ir al contenido principal

Antonin Artaud / Gabo Ferro / García Wehbi








Emilio García Wehbi (fundador del Periférico de los Objetos) y Gabo Ferro (compositor musical e intérprete) se reúnen en torno a Antonin Artaud en LENGUA  MADRE que en estos días va cerrando la Primera Bienal de Performance de Buenos Aires.

Dice el Programa institucional: "Por medio de una narrativa no tradicional, el trabajo conjunto de Gabo Ferro y Emilio García Wehbi mostrará posibles paisajes compuestos con la materia y ciertos objetos propios de la vida del poeta francés bajo la influencia de una pasada sesión de electro shock: un retablo contemporáneo compuesto por palabras huérfanas como niños guachos; cuerpos disciplinados por la mecánica del orden que buscan su liberación por medio de la antropofagia; apuntes escolares sometidos a psicodiagnósticos; músicas que hallan su sonido perdido a través de Henry Purcell; animales sacrificados en nombre del Padre, entre otros."






Antonin Artaud, quien desde adolescente he leído con sorpresa y cierta inquietud misteriosa, fue uno de los autores que encabezaron el epígrafe de mi trabajo sobre Psicosis hace muchos años en la Universidad. No recuerdo con que frase, pero me vienen ahora palabras como ardor, miedo, marginalidad, encierro, espíritu, creación, humillación, y obviamente el significante loco que sella su trayecto. Fue un artista que no concebía la obra al margen de la vida.  En 1947, en sus escritos "Para terminar con el juicio a dios, la búsqueda de la felicidad", enuncio: "allí donde huele a mierda, huele a ser,"- es decir que siempre tuvo clarísimo que no hay verdadero sujeto sin desecho; sin pérdida.

Las entradas de la Performance están totalmente agotadas, así que quienes -como yo- no puedan verla, nos conformaremos con este videito cuya estética Artaudiana se conjuga con la de los creadores de hoy; donde Gabo dice -con un estilo freudiano- que olvidar protege.




GABO FERRO
Un eco, un gesto, una señal.
[ G. Ferro ]
[ La primera noche del fantasma ]

ARTE:

Entradas populares de este blog

Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
El adagio de esa singular frase se debe descomponer así:
1)Amar es dar.  Es decir: entregar, ceder.  ¿Qué cosa? 2)Lo que no se tiene. Es decir: la falta. Es decir: lo que Lacan bautizó como el objeto-a: un objeto que no existe porque…

Sartre / El Salto del Sujeto.

Nietzsche sabía que la esperanza es la mayor causa de la infelicidad. El Buda –a diferencia de la máxima Cristiana: “Espera el mañana, allí vivirás un mundo mejor”-  también promulgó el mismo apotegma Nietzschiano: “Abandona la esperanza, abandona el deseo, y entonces vivirás el aquí y ahora.”  Jacques Lacan identificó a la esperanza como “las mañanas que cantan” y dijo haber tenido noticia de cómo en su nombre muchos sujetos se dirigían al suicidio. La cuestión es que la esperanza –y su padre: el deseo- es un problema del sujeto inmerso en el lenguaje. El problema es del lenguaje. Gracias al lenguaje amamos, deseamos, tenemos esperanza; pero sólo por el lenguaje –y a diferencia del animal- somos esclavos de ello mismo. Es decir: no tenemos un deseo; el deseo nos tiene. Hay un deseo al que se le supone un Sujeto. El Sujeto está atrapado –dominado- por el deseo que lo constituyó como tal.
En estos tiempos donde nos venden buzones de todos los colores -buzones que hemos comprado desde la…

la pèrdida en el horizonte

- - - - ¿Se acuerda de aquel libro de Vinicius de Moraes, Para vivir un gran amor? ¿Qué necesita uno para vivir un gran amor?
.
—Lo primero es animarse a correr el riesgo. Lo que yo observo en el consultorio, como una de las grandes barreras para el amor, es el temor de la mayoría de los humanos a correr el riesgo de la pérdida. Toda relación de amor presupone que alguno de los dos va a perder al otro. El otro puede morir o dejar de querernos. No hay ningún amor que no tenga en el horizonte la pérdida. Y hay que animarse a tolerar esa posibilidad. Mucha gente, porque no se anima a perder, vive perdiendo. Quiero decir: dan por perdido el amor antes de haberlo vivido. Eso es mucho más relevante, numéricamente, de lo que se supone. Inclusive, hay mucha gente a la que usted ve en pareja, casados o no, y sabe que ya no se aman. Uno los escucha hablar y se da cuenta de que no se animan a disolver su pareja y a armar otra nueva porque ya han dado por perdido el amor. Y han dado por perdido el amor…

Seguidores