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Plegaria Utópica

U.
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Libérame Señora de los que no pecan ni yerran ni dudan ni odian
Porque son ellos quienes no conocen el amor y la pasión.
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Libérame Señora de quienes van a las fiestas para ostentar y aparentar
Porque son quienes necesitan afianzarse en la mirada ajena.
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Libérame Señora de quienes van a los velorios a cumplir o a desculpabilizarse
Porque son quienes necesitan confirmar en el espejo del féretro que son mortales.
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Libérame Señora de quienes compiten y quienes creen en derrotas y triunfos
Porque no pueden crear ni jugar apostando sólo al disfrute.
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Libérame Señora de quienes niegan siempre y no pueden renunciar a nada
Porque también son quienes ceden con otros por conveniencia y no por amor. 
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Libérame Señora de los egoístas y mucho más de los egoístas que no lo aparentan
Porque se interesan por el otro sólo cuando todavía lo pueden encadenar.
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Libérame Señora de los eternos pedantes y de los infinitos infatuados
Porque cuando se atraviesa su cáscara sólo queda vacuidad y crujido.
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Libérame Señora de los que tienen el verbo fácil y de quienes olvidan sus promesas
Porque son quienes equipararán pronto las nupcias con un encuentro efímero.
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Libérame Señora de los que compiten y de cualquier actividad competitiva
Porque son quienes alcanzarán la calamidad de competir aún por el puesto de víctima.
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Libérame Señora de quienes llevan su corona de espinas y su bastón todo el tiempo
Porque el lugar de Rey lo da el otro y se gana con gestos, no con poses.
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Libérame Señora de quienes hacen el Mal en nombre del Bien
Y también de quienes hacen el Bien en nombre del Mal.
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Libérame Señora de esta plegaria, de sermones y de juramentos
Porque en cada sintaxis se esconde un énfasis y un engaño.
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Libérame Señora de mis demonios y de mis ángeles
Que son una manera de creer que existo.
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Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
El adagio de esa singular frase se debe descomponer así:
1)Amar es dar.  Es decir: entregar, ceder.  ¿Qué cosa? 2)Lo que no se tiene. Es decir: la falta. Es decir: lo que Lacan bautizó como el objeto-a: un objeto que no existe porque…

Sartre / El Salto del Sujeto.

Nietzsche sabía que la esperanza es la mayor causa de la infelicidad. El Buda –a diferencia de la máxima Cristiana: “Espera el mañana, allí vivirás un mundo mejor”-  también promulgó el mismo apotegma Nietzschiano: “Abandona la esperanza, abandona el deseo, y entonces vivirás el aquí y ahora.”  Jacques Lacan identificó a la esperanza como “las mañanas que cantan” y dijo haber tenido noticia de cómo en su nombre muchos sujetos se dirigían al suicidio. La cuestión es que la esperanza –y su padre: el deseo- es un problema del sujeto inmerso en el lenguaje. El problema es del lenguaje. Gracias al lenguaje amamos, deseamos, tenemos esperanza; pero sólo por el lenguaje –y a diferencia del animal- somos esclavos de ello mismo. Es decir: no tenemos un deseo; el deseo nos tiene. Hay un deseo al que se le supone un Sujeto. El Sujeto está atrapado –dominado- por el deseo que lo constituyó como tal.
En estos tiempos donde nos venden buzones de todos los colores -buzones que hemos comprado desde la…

Biopolítica, Necropolítica y Psicoanálisis.

Sabemos que desde Freud, el cuerpo no es solamente ese espacio biológico, fisiológico, natural. Para Freud el cuerpo es ya una superficie psíquica puesto que está libidinizado. En toda su clínica de la histeria Freud fue advirtiendo que el organismo como tal sufría de representaciones, por ello, ahí donde se pensaba una lesión, un daño en lo real del cuerpo no se hallaba dato de ello, sino una investidura. Al respecto expone Freud: “…La lesión de las parálisis histéricas debe ser por completo independiente de la anatomía del sistema nervioso, puesto que la histeria se comporta en sus parálisis y otras manifestaciones como si la anatomía no existiera, o como si no tuviera noticia alguna de ella”. “La lesión sería entonces la abolición de la accesibilidad asociativa de la concepción del brazo. Este se comporta como si no existiera para el juego de las asociaciones. (…) Estará paralizado en proporción a la persistencia de este valor afectivo o a su disminución por medios psíquicos apropi…

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