Ir al contenido principal

Sobre gustos, algo escrito...

.




Algunas cosas que me gustan:
.
las puertas antiguas
leer a orillas del río Abra Vieja
los pimientos y la pimienta
las plumas estilográficas
el aroma a café y jazmín
escuchar el dolor del semejante y creer que puedo hacer algo por él
el pan recién horneado
la mirada que acaricia
el sabor amaderado del malbec y los cosechas tardías
caminar en patas por mi casa y mi casa
Almodóvar, Tim Burton y Woody Allen
Bergman, Bertolucci y Emir Kusturica
las medias blancas
cenar debajo de un parral antes que empiece el otoño
las cerillas largas para mis cigarros
el atardecer en Colonia y las casas coloniales
las películas de Sherlock Holmes en blanco y negro
el té aromatizado con almendras y chocolate
Con las mejores intenciones de Bille August; Truman Show de P.Weir
los patios ajedrezados y las mayólicas
las cantantes de voz negra y los cellos de notas blancas
los anteojos antiguos
Escenas de la vida conyugal de I.Bergman
los limones y el patio de los naranjos del centro recoleta
las pipas y el aroma a pipa
Tom Waits, Leonard Cohen, Martirio y Omara Portuondo
besar y que me besen mucho
el no-color: el negro, los grises y los blancos
los peluches de perros de ojos tristes
los poetas y los libros de poesías
los arándanos y las grosellas
el volcán de chocolate
el teatro y el cine
Amadeus de Peter Shaffer; Mein Kampf una farsa de G.Tabori
Mozart, Vivaldi, Satiê y María Callas
Borges, Cortázar, Barthes, Lacan y Pessoa
los sueños contados sin conocer sus móviles
los mariscos, la pizza, los guisos indios y las guarniciones mexicanas
el aroma a menta y albahaca
el mar y las montañas
la magia del álgebra y el álgebra de los sentimientos
los animales todos; los perros, más.
.

Algunas cosas que no me gustan:
.
la policía, el ladrón, los desfiles militares y las comparsas políticas
las mujeres con cirugía estética
los hombres estilizados del gimnasio
el arroz blanco
Wagner y las comedias musicales mal hechas
los maníacos
el ruido y las ambulancias
la gramática y la sintaxis
la cumbia y el heavy metal
los que se creen perfectos, los que se creen inferiores
las víctimas y victimarios
llevar paquetes y hacerme cargo de las compras de la casa
el polen en el aire
los taxis

los soberbios y los falsos humildes
los despertares sin una piel
hacerme cargo de los animales domésticos
Alaska
el hielo en la copa de vino
la matanza de animales por medallas
los que no saben dar
los que dan para manipular
las bebidas lights y las bebidas con colorantes
el césped seco, las toallas húmedas, los lentes empañados
los que nunca sonríen
los que no saben escuchar
las riñas de animales
los restó de comidas rápidas
la comida rápida, la televisión rápida y los libros lentos
el café descafeinado y todas las pasiones descafeinadas
el helado de frutilla
las revistas faranduleras
los humoristas de ultraderecha
el nazismo intelectual
quines subestiman a los niños
quienes utilizan el término adolescente como sinónimo de idiotez
los regalos que recibo y que no fueron pensados para mis gustos
el olor a cigarrillo
los zapatos de cualquier tipo
el verano
quienes hacen partidismo en vez de política
las mamás que cuidan a sus hijos como enfermeras maníacas
los papás que descuidan a sus hijos porque eso los hará fuertes
la guerra y cualquier mecanismo de poder corrupto
.
m.a.p.

Entradas populares de este blog

Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
El adagio de esa singular frase se debe descomponer así:
1)Amar es dar.  Es decir: entregar, ceder.  ¿Qué cosa? 2)Lo que no se tiene. Es decir: la falta. Es decir: lo que Lacan bautizó como el objeto-a: un objeto que no existe porque…

Sartre / El Salto del Sujeto.

Nietzsche sabía que la esperanza es la mayor causa de la infelicidad. El Buda –a diferencia de la máxima Cristiana: “Espera el mañana, allí vivirás un mundo mejor”-  también promulgó el mismo apotegma Nietzschiano: “Abandona la esperanza, abandona el deseo, y entonces vivirás el aquí y ahora.”  Jacques Lacan identificó a la esperanza como “las mañanas que cantan” y dijo haber tenido noticia de cómo en su nombre muchos sujetos se dirigían al suicidio. La cuestión es que la esperanza –y su padre: el deseo- es un problema del sujeto inmerso en el lenguaje. El problema es del lenguaje. Gracias al lenguaje amamos, deseamos, tenemos esperanza; pero sólo por el lenguaje –y a diferencia del animal- somos esclavos de ello mismo. Es decir: no tenemos un deseo; el deseo nos tiene. Hay un deseo al que se le supone un Sujeto. El Sujeto está atrapado –dominado- por el deseo que lo constituyó como tal.
En estos tiempos donde nos venden buzones de todos los colores -buzones que hemos comprado desde la…

la pèrdida en el horizonte

- - - - ¿Se acuerda de aquel libro de Vinicius de Moraes, Para vivir un gran amor? ¿Qué necesita uno para vivir un gran amor?
.
—Lo primero es animarse a correr el riesgo. Lo que yo observo en el consultorio, como una de las grandes barreras para el amor, es el temor de la mayoría de los humanos a correr el riesgo de la pérdida. Toda relación de amor presupone que alguno de los dos va a perder al otro. El otro puede morir o dejar de querernos. No hay ningún amor que no tenga en el horizonte la pérdida. Y hay que animarse a tolerar esa posibilidad. Mucha gente, porque no se anima a perder, vive perdiendo. Quiero decir: dan por perdido el amor antes de haberlo vivido. Eso es mucho más relevante, numéricamente, de lo que se supone. Inclusive, hay mucha gente a la que usted ve en pareja, casados o no, y sabe que ya no se aman. Uno los escucha hablar y se da cuenta de que no se animan a disolver su pareja y a armar otra nueva porque ya han dado por perdido el amor. Y han dado por perdido el amor…

Seguidores