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Farsa de Ausentes. Arlt.


El rabioso, el periodista, el poeta, el ideológico, el loco, el escritor, el porteño, el joven Roberto, el secretario oficinista, el pájaro herido, el de siempre, el de nunca: Arlt.

Se acaba de estrenar en Buenos Aires una obra teatral genialmente dirigida por el no menos poeta-intérprete Pompeyo Audivert. Puesta rigurosa, cuidada, exigida, política. Metáfora de un país que se repite desde siglos. Metáfora de un niño abandonado, muerto, resucitado, incestuoso, parricida. Alegoría de una Patria cuya identidad fluctúa entre el criollo asesinado y el europeo idelizado. Es decir: imposible.

Un gesto al teatro, un homenaje al siempre mentiroso farsante gracias al cuale podemos sobrevivir a diario, gracias al cual podemos hacer como si la vida es aquello que pasa de costadito, sin querer casi... Homenaje al disfraz. Elogio de la mentira. La verdad en la ficción. La ficción de la verdad. El país que repite siempre el mismo diario, el mismo canillita bebé, el mismo goce.

Roberto Arlt: el genial loco, el que no quiso sobreadaptarse, el que hoy día hubiese rechazado el after office o la birra sin alcohol o los shopping centers. El que se esconde -y se hunde, y rechaza- la máquina Olivetti y el Jefe típico, y al astuto verdugo. Un porteño de ley, es decir: un argentino herido. El oficinista que enunció "Trabajando para conseguir dinero y poder o gloria no se aperciben que se va acercando la muerte."

Pompeyo Audivert: el mérito de la estética de una batuta que dirige a mas de quince actores. El mérito de vibrar la piel de un poeta. Pompeyo: se lee que él mismo hubiese querido estar en el personaje del Dios. Era para él. No le saca mérito a quien lo protagoniza. Realza su perfil. Pompeyo, Arlt, la farsa, el teatro, la verdad de la ilusión, los ausentes, los presentes... "al filo de algún ojo de implacable perfidia".

Un escenario que nos permite revivir una época. La de ayer, la de hoy. La que vuelve... 

MAP / 06-VI-17

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Me llamo Roberto Godofredo Christophersen Arlt, y he nacido en la noche del 26 de abril de 1900, bajo la conjunción de los planetas Mercurio y Saturno. Esto de haber nacido bajo dicha conjunción es una tremenda suerte, según me dice mi astrólogo, porque ganaré mucho dinero. Mas yo creo que mi astrólogo es un solemne badulaque, dado que hasta la fecha no tan sólo no he ganado nada, sino que me he perdido la bonita suma de diez mil pesos.

Además, por la influencia de Saturno -aquí habla mi astrólogo- tengo que ser melancólico y huraño, y no sé cómo hacer para estar de acuerdo con dicho señor y mi planeta, ya que colaboro en una revista que es humorística y no melancólica.

(…)

Me llamo Roberto Christophersen Arlt, y nací en una noche del año 1900, bajo la conjunción de los planetas Saturno y Mercurio. Me he hecho solo. Mis valores intelectuales son relativos, porque no tuve tiempo para formarme. Tuve siempre que trabajar y en consecuencia soy un improvisado o advenedizo de la literatura. Esta improvisación es la que hace tan interesante la figura de todos los ambiciosos que de una forma u otra tienen la necesidad instintiva de afirmar su yo.

Creo que la vida es hermosa. Solo hay que afrontarla con sinceridad, desentendiéndose en absoluto de todo lo que no nos hace mejores, pero no por amor a la virtud, sino por egoísmo, por orgullo y porque los mejores son los que mejores cosas dan.

Actualmente trabajo una novela que se titulará Los siete locos, un índice psicológico de caracteres fuertes, crueles y torcidos por el desequilibrio del siglo.

Mis ideas políticas son sencillas. Creo que los hombres necesitan tiranos. Lo lamentable es que no existan tiranos geniales. Quizá se deba a que para ser tirano hay que ser político y para ser político, un solemne burro o un estupendo cínico.

En literatura leo solo a Flaubert y a Dostoyevski, y socialmente me interesa más el trato de los canallas y los charlatanes que el de las personas decentes.

Roberto Arlt
Autobiografía, fragmento.
Publicada en Crítica Magazine N. 16
28 febrero 1927.
Citada en programa de mano de la obra:
La Farsa de los Ausentes
Dir. Pompeyo Audivert
Versión Libre de P. Audivert sobre texto de R. Arlt
“El desierto entra en la ciudad”
Recientemente estrenada en:
Teatro Gral. San Martín.
Buenos Aires.
Caricatura:
Roberto Arlt
[ Buenos Aires, 1900 / 1942 ]

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