Del goce y del S1


Lacan, en el Seminario XVI De un Otro al otro, plantea a lo real como imposible, a la estructura misma como lo real y al discurso como una marca de cincel sobre lo real.

La estructura es lo real y lo que tendremos de lo real -del goce- es su sustancia. Acceder a lo real por vía de la representación -de lo simbólico- es impensable, con lo cual recurre para ello a la lógica y la matemática. Lo que del goce tendremos, su sustancia, le permite introducir la función del objeto a como plus de gozar.

(...)


S1 S2
$ // a



Se lee: un significante (S1) representa a un sujeto ($) para otro significante (S2) y en esta operación se produce un resto a. Hay flechas y fundamentalmente una doble barra ubicada entre el sujeto y el objeto que revela la imposibilidad de unión entre ambos. La instauración de este discurso tiene que ver con aquello con lo cual el ser que habla se apareja y connota un proceso de vaciamiento, transformación del goce por el discurso: escritura. 

Avanzando un poco más desde esta perspectiva, el matema S(A) en tanto puede leerse como que el goce está prohibido a quien habla, manifiesta a su vez de la falta de un significante para nombrar el goce. Entonces, S(A) hay que entenderlo como falta estructural. Lo primario, lo que antecede al sujeto es lo que Lacan llama lalengua materna. 

El lenguaje ya implica una elucubración de saber sobre lalengua. El lenguaje viene allí a capturar lalangue, a resquebrajarla, articularla [y de este modo S1] llega a escribirse. 

Dice Lacan: El Uno encarnado en lalengua es algo que queda indeciso entre el fonema, la palabra, la frase (...) Esto es lo que está en juego en lo que yo llamo el significante amo. Es el significante Uno. 

Ese significante primordial -S1- al que Lacan llama "gloria de la marca" es matriz fundadora del lenguaje. Lo que antecede es l´essaim, enjambre: lalangue. El S1 como marca inicial que recibe el sujeto es letra y esto ya supone una marca de goce hermana del goce prohibido, un elemento de escritura que conmemora una irrupción de goce: El S1, el enjambre, significante amo, es lo que asegura la unidad, la unidad de copulación del sujeto con el saber (...) El significante Uno no es un significante cualquiera. Es el orden significante en tanto se instaura por el envolvimiento con el que toda la cadena subsiste. 
(...)
Para Lacan, a partir de este período de su enseñanza que data de la década del 70, el lenguaje es una elucubración de saber sobre lalengua. El lenguaje al capturar lalengua, al resquebrajarla, coloca a los S1 en cadena para "producir" algo con S2, a saber: un discurso. En este sentido, el discurso amo, consitutivo del inconsciente, implica para Lacan algo más; esto es: "una habilidad", un saber-hacer con lalengua.
(...)
En Freud lo tenemos graficado con el esquema que aparece en la Carta 52 a Fliess. Tenemos allí tres modos de inscripción que forman parte de la "memoria", de la realidad psíquica del sujeto. Lo que se produce es una metabolización de goce: se inhibe y se incorpora goce al aparato.  El inconsciente "trabaja", de hecho el lugar que Lacan le da en el discurso amo es el del trabajo.


Agente / Trabajo

Verdad    / Producción

Ahora bien, el objeto a sería lo que se escribe, como plus de goce. En este "efecto" del descifrado de la cifra, se escribe una condición de goce. El inconsciente trabaja y produce entropía: acumulación, plus de goce a recuperar. Tenemos operando al saber como medio de goce; a un S2 que descifra S1 -significante impar, asemántico- y luego après-coup hay efecto de sentido.

Que el inconsciente trabaje implica la puesta en marcha del efecto de significación y este lugar queda designado en la neurosis por el falo, a saber: la dialéctica del ser y el tener y también la función fálica en tanto hay un efecto de goce fálico debido a la incidencia de la metáfora paterna. Entonces, tenemos al inconsciente estructurado como un lenguaje en tanto que en el lenguaje y en el cifrado que se realiza hay goce y es lo que Lacan denomina sentido gozado.


(...)
Sabemos que la modalidad de goce de un sujeto está determinada por su marca original, S1 y por lo que de sentido se le añade, S2 -el Otro. Lacan afirma que el S1 en tanto que significante al cual me identifico por la falta en ser, se produce en la corriente del discurso amo del que al proferir el significante espera de él lo que es uno de sus efectos de vínculo (...) y que depende del hecho de que el significante manda. El significante es ante todo imperativo. 

La fórmula del fantasma da cuenta de la modalidad de goce del sujeto y podemos ubicar allí, con Lacan, en la raíz del mismo, a la gloria de la marca. Entonces, el sujeto se identifica, se fabrica un ser en tanto objeto de goce oral, anal, escópico o invocante; podría escribirse de este modo:

S1
$ ? a

Pero, el condicionamiento de todo el funcionamiento del aparato psíquico, la otra escena, supone una relación, un vínculo al Otro:
Otro

S1 S2
$ ? a

El matema ($ ? a), fórmula del fantasma, está allí para procurar al sujeto un objeto de goce pero en tanto incluye los carriles de la castración, en tanto supone la castración como hecho de discurso, es decir, al Padre como operador estructural.
(...)
Pasar el Uno del inconsciente de la letra (S1) a la contabilidad (S2). Obtener la interpretación que es el trabajo mismo del inconsciente, cito: ¿Qué podemos hacer de la interpretación cuando se trata de la apalabra, cuando es el goce que habla? Ciertamente (...) ¡Interpretar el goce! 

Si entre saber y goce lo que reside es el S1 como letra, litoral, el S1 como letra de goce también vira a lo literal en tanto que la letra es lo que se lee del significante -lo que se escucha. 

Se trataría de posibilitar al sujeto -como dice Eric Laurent- encontrar el poder de la palabra -debido al fracaso simbólico implícito en esa operación salvaje del síntoma que involucra al tóxico- y pueda así engancharse nuevamente a los significantes. Esto quiere decir que el sujeto juegue su partida, que apueste a poner en juego lo que hay en él del Nombre del Padre y el con lo que cuenta del semblante fálico; que pueda articular su fantasma en tanto sostiene al deseo como deseo del Otro y a su vez como aquel que incluye el hacerse objeto de un goce transitado por los carriles de la castración.

Que el sujeto pueda engancharse nuevamente a los significantes, a la cadena significante, implica el creer allí que el síntoma es capaz de querer decir algo, ya que, cito: lo que constituye el síntoma -ese algo que se besuquea con el inconsciente-, es el que se cree en ello. 

Es porque hay interpretación -en tanto que el inconsciente interpreta- que en la experiencia analítica -que es la experiencia de la letra- el sujeto apostará a de-letrear de lo cifrado por el inconsciente, la cifra. En otras palabras, releerá, comenzará a escribir de otro modo su relación al goce, operando allí la función del escrito.

Walter Leone
[ Rosario ]
Cuando S1 solo impera
Extracto, 2011.
ARTE:
Dorothea Tanning
[ Illinois, 1910, New York, 2012 ]

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