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Duelo, Nuerosis, Castración





 

Hola Marcelo Pérez. Primera vez que le escribo, desde México. Estoy formándome como analista en mi ciudad. (…) Leyendo sus últimos escritos en su Blog sobre el duelo y sobre la neurosis obsesiva; me preguntaba un par de cosas en relación al puente que puede haber entre estos dos temas; que quería corroborar con usted. Sin ánimo de crear fórmulas; ¿podrá ser posible que el duelo en la neurosis obsesiva sea mucho más prolongado (o incluso, profundo) que en el caso de la histeria? Mi pregunta se basa en algunos datos clínicos. He observado que muchos sujetos histéricos cierran el duelo con mayor rapidez que los obsesivos. No he podido aún argumentar esta empírica; sería bueno pensar la hipótesis con usted; si es que así también lo ha observado. Después de todo –como usted sabe- Freud armó su teoría en base a la escucha de sus analizantes. ¡Muchas Gracias por sus clases y escritos! F. León.

Bueno. Me sirve tu pregunta para aclarar algo antes. Si bien la Estructura existe (comenzando por la estructura del significante y su par S1, S2) yo no trabajo pensando demasiado en ellas… Quiero decir: escucho el síntoma para poder abordar la Estructura. Quiero decir también: el goce depende del caso por caso (“es lo más propio el sujeto”, Lacan dixit) en cambio las Estructuras son Universales. El psicoanálisis –dentro del dispositivo- debe manejarse con lo Particular. La angustia, el goce, el duelo: todo en singular. De hecho se observa/escucha generalmente que un mismo sujeto puede virar de una obsesión a una fobia o una histeria. ¿Y qué hay de los sujetos que hacen un delirio después de los cuarenta o cincuenta años? Es decir: no podríamos hablar de “(pre)psicosis” antes; entonces, antes, ¿qué era? Como se ve resulta problemático manejarnos con una nosografía Prêt-à-porter. La Estructura es del Discurso y el analizante sufre por un síntoma que lo lleva a hablar.

Con respecto puntualmente al tema Duelo. Justo hace unas semanas hablaba con una amiga colega de estas cuestiones de elaboración de los duelos en diferentes sujetos. Decíamos, un poco riéndonos tristemente de nuestros propios padecimientos, que hay gente que durante los duelos (sea de pareja o de lo que sea) se repliega en algunos aspectos: por ejemplo algunos no tienen ganas de salir a ver espectáculos; otros no tienen ganas de ver tele; otros no tienen ganas de encontrarse con amigos; otros de ir al gym o a yoga o a origami. En mayor o menor medida, cae en algún punto el ímpetu que el vínculo conllevaba implícito. Nos reíamos, justamente, porque a veces hay gente que nada de esto le puede pasar y no deja de hacer nada de lo que siempre hizo. De allí que pienso que no se trata en sí de si esa persona es obsesiva o histérica; sino de otros factores que tienen que ver con su historia y con su fantasma. Si, como me contaba esta amiga, un sujeto puede enunciar: “Yo sólo sirvo para estar sólo” u otro: “No estoy dispuesto a que nadie me saque de mi rutina” entonces es claro que atravesar un duelo –con ese fantasma- va a resultar mucho más rápido puesto que de entrada el sujeto ya sabe que va camino a romper el lazo. 
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El otro día un analizante expresaba: "Mucho te amo, mucho te amo, y en dos meses mi ex ya estaba pintarrajeándose para seguir con sus andanzas... Un amigo se la encontró y la vió mas vieja; yo le chequeé el face y la veo cada día más infantiloide, con piercings, tatuajes nuevos, todo producto del amor por su imagen que es lo único que puede sostener este tipo de gente que solo piensan en ellas."-  No puede resultar casual entonces que estos sujetos enseguida se repongan: todo lo que hicieron durante la relación fue para boicotearla (o, si se trata de un vínculo que no sea de pareja; lo mismo: son personas que siempre han vivido “al margen” del otro). Personas que incluso cohabitando en pareja, hacen su vida como si viviesen sólos (hay varios de estos ejemplos en el posteo último sobre el neurótico obsesivo). Tampoco puede ser casual que sean estas mismas personas que –como decíamos en el mismo posteo- puedan llegar a enunciar rápidamente elogios y consignas por doquier. O las que piden las alianzas y a la primera discusión abandonan todo. Hay, cierto, una histerización fuertísima en la posición de este tipo de sujetos; pero –convengamos- todo deseo es histérico: de ahí se ve que no depende del tipo de neurosis. La Demana –también infinita- insiste porque no hay Ley que limite el goce. De eso depende: de la Ley, es decir: de la Castración. Saludos! MAP.

ARTE:
Loic e338 Zimmermann
[ Francia / Los Ángeles ]

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