Ir al contenido principal

De la pobreza a la inseguridad / Damián Szifrón













“A mí me parece pobre estar preocupado por cómo ven a la Argentina, porque tampoco estoy preocupado por cómo se ve Suecia en el mundo, cómo se ve Finlandia… A mí me importa la especie humana, cómo está la gente en el planeta… A mí la región me importa más, la  idea de la alianza con otros países de Sudamérica, que sea una parte del mapamundi, eso me emociona más… A  mí me emociona la comunicación, la interacción, con la gente de la región…

(…)

La inseguridad es resultado de la desigualdad. 

(…)

La desigualdad trae aparejada directamente la violencia. Si yo no tuviera las necesidades básicas cubiertas sería delincuente más que albañil. (…) Para mí eso crea una violencia contenida enorme, al no tener las necesidades básicas cubiertas.

(…)

Vivimos en un sistema global que requiere de gente pobre.  Este sistema necesita que haya gente dispuesta a ir a trabajar por salarios bajos a una planta, a extraer materiales de la tierra… porque el capitalismo es así: se basa en esa desigualdad… Ningún gobierno quiere terminar con la pobreza. El sistema capitalista necesita que haya gente que nazca pobre y que esté dispuesta a hacer trabajos que nadie más quiere hacer… Hay gente que está criada para producir, que son la clase baja, y después hay gente que está criada para consumir… Gente criada en la clase media que está criada para comprar cosas… Movilidad Social Ascendente incluye el hecho de que haya alguien abajo, y a mí no me gusta de que haya alguien abajo, intelectualmente no lo puedo soportar.

(…)

Este sistema necesita pobres, no se sostiene sin pobres. Alguien fabrica las cosas que nosotros compramos en el shopping center, alguien extrae los materiales de la tierra, alguien los cose, alguien los borda, alguien limpia los shoppings de noche, alguien barre las calles, alguien se sube a andamios y a piolines para construir edificios corportativos… Y la gente tiene que vivir no un poco mejor, porque decir eso es peligroso, sino mucho mejor, mejorar muchísimo las condiciones.



(…)
Yo le deseo a todo el mundo -de verdad- que viva de la forma en que vivimos nosotros: que hacemos lo que nos gusta. Hay algo de satisfacción que te produce tu trabajo que para mi es vital. He conocido gente que disfruta de cosas que uno no disfrutaría... Del contacto con la tierra, levantarse con los gallos, salir con la pala y el tractor... Que uno obtenga placer del trabajo que realiza a diario es lo más parecido a la felicidad... Yo disfruto de dirigir películas, de escribir películas; no disfruto de otras actividades, por ejemplo no disfruto de jugar al fútbol.
(...)

Hay que resolver la pobreza, no la inseguridad.”

Damián Szifrón
Cineasta
-1975-
Bs. As., 10-08-2014



ARTE:
Antonio Berni
Desocupados
La navidad de Juanito Laguna



Entradas populares de este blog

Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
El adagio de esa singular frase se debe descomponer así:
1)Amar es dar.  Es decir: entregar, ceder.  ¿Qué cosa? 2)Lo que no se tiene. Es decir: la falta. Es decir: lo que Lacan bautizó como el objeto-a: un objeto que no existe porque…

Sartre / El Salto del Sujeto.

Nietzsche sabía que la esperanza es la mayor causa de la infelicidad. El Buda –a diferencia de la máxima Cristiana: “Espera el mañana, allí vivirás un mundo mejor”-  también promulgó el mismo apotegma Nietzschiano: “Abandona la esperanza, abandona el deseo, y entonces vivirás el aquí y ahora.”  Jacques Lacan identificó a la esperanza como “las mañanas que cantan” y dijo haber tenido noticia de cómo en su nombre muchos sujetos se dirigían al suicidio. La cuestión es que la esperanza –y su padre: el deseo- es un problema del sujeto inmerso en el lenguaje. El problema es del lenguaje. Gracias al lenguaje amamos, deseamos, tenemos esperanza; pero sólo por el lenguaje –y a diferencia del animal- somos esclavos de ello mismo. Es decir: no tenemos un deseo; el deseo nos tiene. Hay un deseo al que se le supone un Sujeto. El Sujeto está atrapado –dominado- por el deseo que lo constituyó como tal.
En estos tiempos donde nos venden buzones de todos los colores -buzones que hemos comprado desde la…

la pèrdida en el horizonte

- - - - ¿Se acuerda de aquel libro de Vinicius de Moraes, Para vivir un gran amor? ¿Qué necesita uno para vivir un gran amor?
.
—Lo primero es animarse a correr el riesgo. Lo que yo observo en el consultorio, como una de las grandes barreras para el amor, es el temor de la mayoría de los humanos a correr el riesgo de la pérdida. Toda relación de amor presupone que alguno de los dos va a perder al otro. El otro puede morir o dejar de querernos. No hay ningún amor que no tenga en el horizonte la pérdida. Y hay que animarse a tolerar esa posibilidad. Mucha gente, porque no se anima a perder, vive perdiendo. Quiero decir: dan por perdido el amor antes de haberlo vivido. Eso es mucho más relevante, numéricamente, de lo que se supone. Inclusive, hay mucha gente a la que usted ve en pareja, casados o no, y sabe que ya no se aman. Uno los escucha hablar y se da cuenta de que no se animan a disolver su pareja y a armar otra nueva porque ya han dado por perdido el amor. Y han dado por perdido el amor…

Seguidores