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Amores Perros...





"Leao” sentado por segundo día consecutivo ante la tumba de su dueño, que murió en un derrumbamiento de tierra en Rio de Janeiro en 2011.


"Calafate" llegó a ser el animal más conocido de la ciudad de Río Grande: no quiso dejar a su dueño fallecido y vivió más de nueve años en el cementerio municipal, junto a su tumba.  Al principio los empleados del cementerio lo echaban: "Puede ser que algún perro se metiera y siempre los sacábamos. En el caso de Calafate recuerdo que tenía hambre y lo sorprendíamos comiéndose las velas, por lo que lo sacábamos corriendo, pero siempre volvía". A pesar de todos los obstáculos, el perro logró vivir nueve años en la tumba de su amo convirtiéndose en el animal más conocido de la ciudad y llegando a ser ya "parte del paisaje cotidiano" del cementerio: los visitantes preguntaban por él y le llevaban comida.  No hace mucho, tuvo un trágico final: fue atacado por dos perros y resultó herido. Al principio presentó mejorías, pero el martes los empleados del cementerio lo encontraron muerto.  Calafate fue enterrado cerca de la tumba de su querido dueño.




 Capitán, es otro perro fiel que durmió durante seis años sobre la tumba de su amo en el cementerio de Villa Carlos Paz, en Argentina. Según cuentan, apareció un día solo en el cementerio buscando a su amo, hasta que encontró la tumba donde se dedicó a hacer guardia permanente.



Bruno: el perro del Sgto. de Marina, Adam Leigh Cann, muerto en combate a los 23 años.

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Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
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