Ir al contenido principal

Esos detalles...














Sentarte en un rincón a disfrutar de un libro, en silencio.
Acariciar a un gato, jugar con sus bigotes, rascarle la panza.. 
Mezclar las almejas, el perejil, la cebolla, el cilantro, la crema, el chardonnay, la pimienta y el oliva, y darte un gustazo de simplicidad en la boca..
Reirte con ganas, con muchas ganas. Aunque te avergüence.
.
Emocionarte al acercarte al borde del Campanario, porque advertís que sos nada en el entorno del universo..
Regalar algo que no estaba en tu presupuesto: una guitarra, una pluma, un viaje. Una esperanza..
Sorprender a tus amigos con una noticia: una alianza que brilla en tu anular..
Tenerle miedo al miedo, y a los que se creen inteligentes, y a los que presumen de libres.
.
Contemplar el cielo y, por detrás del mar, más cielo..
No dudar en besar una boca apetitosa, aunque queme de humo o de alcohol..
Transformar una piedra en escultura; o un árbol en biblioteca. O un lienzo en poesía. .
Que no te importe caminar bajo la lluvia.
.
Dormitar entre truenos y vientos mientras unos brazos protegen tu noche..
Hablar con los perros en la calle. Observar a las arañas cuando tejen su red..
Esperar el emplatado que acaban de ofrecerte, aceptando que tiene todo lo que el cocinero elegió para tu paladar.
Mirar el rocío entre malvones apaches, mientras el silencio rompe la monotonía.
.
Gritar de placer por un sexo húmedo y continente.
No poder parar de llorar en el final de una obra.
volver a acariciar a un gato, sin tenerle miedo a la vida..
Esos detalles, seguramente triviales, hacen que te elija. 


map
detalles
ARTE:
Olidon Redón
1840-1916
 Una máscara tañe a duelo la campana
Sobre Texto de Edgar Allan Poe



Entradas populares de este blog

Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
El adagio de esa singular frase se debe descomponer así:
1)Amar es dar.  Es decir: entregar, ceder.  ¿Qué cosa? 2)Lo que no se tiene. Es decir: la falta. Es decir: lo que Lacan bautizó como el objeto-a: un objeto que no existe porque…

Sartre / El Salto del Sujeto.

Nietzsche sabía que la esperanza es la mayor causa de la infelicidad. El Buda –a diferencia de la máxima Cristiana: “Espera el mañana, allí vivirás un mundo mejor”-  también promulgó el mismo apotegma Nietzschiano: “Abandona la esperanza, abandona el deseo, y entonces vivirás el aquí y ahora.”  Jacques Lacan identificó a la esperanza como “las mañanas que cantan” y dijo haber tenido noticia de cómo en su nombre muchos sujetos se dirigían al suicidio. La cuestión es que la esperanza –y su padre: el deseo- es un problema del sujeto inmerso en el lenguaje. El problema es del lenguaje. Gracias al lenguaje amamos, deseamos, tenemos esperanza; pero sólo por el lenguaje –y a diferencia del animal- somos esclavos de ello mismo. Es decir: no tenemos un deseo; el deseo nos tiene. Hay un deseo al que se le supone un Sujeto. El Sujeto está atrapado –dominado- por el deseo que lo constituyó como tal.
En estos tiempos donde nos venden buzones de todos los colores -buzones que hemos comprado desde la…

la pèrdida en el horizonte

- - - - ¿Se acuerda de aquel libro de Vinicius de Moraes, Para vivir un gran amor? ¿Qué necesita uno para vivir un gran amor?
.
—Lo primero es animarse a correr el riesgo. Lo que yo observo en el consultorio, como una de las grandes barreras para el amor, es el temor de la mayoría de los humanos a correr el riesgo de la pérdida. Toda relación de amor presupone que alguno de los dos va a perder al otro. El otro puede morir o dejar de querernos. No hay ningún amor que no tenga en el horizonte la pérdida. Y hay que animarse a tolerar esa posibilidad. Mucha gente, porque no se anima a perder, vive perdiendo. Quiero decir: dan por perdido el amor antes de haberlo vivido. Eso es mucho más relevante, numéricamente, de lo que se supone. Inclusive, hay mucha gente a la que usted ve en pareja, casados o no, y sabe que ya no se aman. Uno los escucha hablar y se da cuenta de que no se animan a disolver su pareja y a armar otra nueva porque ya han dado por perdido el amor. Y han dado por perdido el amor…

Seguidores