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Dificultades eróticas ínstrinsicas en la sexualidad del sujeto.











El hecho de que la sexualidad sea un terreno angustiante está indicado por todas partes. Yo me acordaba de una paciente que tuve hace algunos años; la chica se ponia a salir con un hombre y no habia ningún problema en el comienzo de la relación, pero ella empezaba enseguida a preguntarle ¿que somos?  Era muy interesante escuchar la angustia de esta mujer, porque habia que ponerle un nombre a ese real que se estaba produciendo. El hecho de ponerle nombre aparentemente no mejora nada porque la cosa va a ser la misma a que no lo tenga. (Por ejemplo se acuñan significantes nuevos en la lalengua como: amigovios.)  Era muy interesante la demanda que ella hacia de ponerle nombre al asunto, porque una vez nominada la dificultad, la cosa parecia ser en cierto modo menos problemática. No lo es, pero uno se puede hacer la ilusión de que tiene algo firme entre las manos. Que la sexualidad sea sintomática es algo que aparece desde Freud (...) diciendo que el síntoma es precisamente la satisfaccion sexual de los enfermos. De modo que hay, desde el comienzo, algo que se opone a una integracion del sujeto en su goce sexual, algo que se opone a una realización plena del sujeto en materia de goce.

(...)

De modo que el goce sexual es justamente ese punto donde el ser humano solo puede presentarse desamparado, o marcado por una ignorancia, o preguntando o demandando. Esto motiva estas preguntas tan frecuentes en el consultorio, cuando algo falla, cuando se producen episodios de impotencias, fantasias y cosas asi por las que uno puede preguntar si no seré homosexual o loco; son preguntas que están inmediatamente a flor de piel. Uno, por supuesto, no puede proponer un conjunto de normas, como hacen habitualmente las revistas o la television, justamente porque el deseo es el sitio por excelencia donde cada uno se queda solo, se queda desamparado y asi debe quedar porque es el punto de real donde no hay saber del padre prefabricado para decir como se procede. Uno puede decir un montón de cosas, pero son todas charlatanerias. Los mismos modelos que existen en el conjunto de normas que da la TV para decir como es una mujer, como es una pareja, son productos culturales, productos del dicurso corriente de la charlataneria cotidiana. (...) El único problema que importa al psicoanálisis es la singularidad de cada cual, lo demás -como las normas generales- esta dicho en todas partes.
 

Ricardo Estacolchic
Causas, escenas y razones de la vida erótica.
Conferencia dictada en Complejo La Plaza Buenos Aires, en 1999.
(Conjuntamente con Sergio Rodriguez)
Fragemento de la charla del 9-11-99.
 

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