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Epistemología & Psicoanálisis














> ¿Cuándo se habla del psicoanálisis como una praxis es porque el término remite a la palabra y el psicoanálisis tiene como instrumento a la palabra o es porque lo estamos haciendo en oposición a lo que seria el psicoanálisis como ciencia?
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> Las dos cosas. Habría que entender que el psicoanálisis, lejos de constituir un discurso Amo, esta emparentado con lo poyético. Lo inconciente es pura creación. Si bien es cierto que lo inconciente domina –y ahí tenemos lo Amo- el discurso de la ciencia se aleja de la praxis analítica por varias cuestiones. Básicamente por dos: el científico – para ser tal – necesariamente tiene que estar por fuera del experimento. Como sabemos desde Bachelard para acá el primer obstáculo para hacer ciencia es el científico. Y como también sabemos desde Freud para acá lo inconciente es causado por la presencia del analista. Por eso la física quántica no es considerada por el paradigma clásico una ciencia en términos rígidos ya que el físico también participa del comportamiento del experimento. Por otro lado en la ciencia se trabaja con un Saber que esta del lado del científico y nosotros trabajamos con un Saber que esta del lado del analizante. 
El analista no sabe nada frente al despliegue discursivo del paciente: no trabaja con un Saber a priori , aunque semblantee un Saber. Eso es totalmente diferente a que el analizante suponga un Saber al analista. “Praxis” hay que tomarla desde la parrhesìa que habla de decirlo todo. Esto es lo mismo que lo que Freud bautizo como asociación libre. Lacan en la Clase del 6/7/76 dirá que la praxis es la acción humana que posibilita al sujeto tratar lo real mediante lo simbólico. De ahí podríamos enganchar con lo que seria el acceso a la verdad ( aletheia). 
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> Entonces, ¿se puede hablar de una epistemología psicoanalítica?

> Roberto Harari tiene un artículo interesante al respecto donde se pregunta qué episteme para el psicoanálisis. Allí recuerda una carta de 30 de Noviembre de 1911 que Freud le envía a Jung donde le dice “ el psicoanálisis fara da se ” (se las arreglara por si mismo) también en las conferencias de Freud de introducción al psicoanálisis vamos a encontrar la figura “del libro de los muertos” y de la philosophia perennis no en el sentido original como la sitúa Leibniz si no en el sentido abarcativo de Huxley. Hay ahí una relación con oriente en el sentido que no existe filosofía muerta (como no existen las lenguas muertas cuando son habladas). El deseo es inmortal para el sujeto. Tiene que ver con que la Lalengua no es una cuestión científica si no real (el real lenguaje). La Lalengua nos lleva a decir –como ha pronunciado Epimènides- “ yo miento, es verdad”. El Habla-ser , el Falta-en-ser , desde Freud para acá, miente. Hay una escisión entre el cuerpo y el goce por la acción de la Lalengua . Como dirá Lacan, la verdad no puede ser toda dicha, solo habla. Por eso – para nosotros- la verdad tiene estructura de ficción. Los animales, como sabemos, no mienten. El tero pega el grito alejado de donde pone su huevo y así engaña; pero lo que el tero no puede hacer es pegar el grito donde pone el huevo. Ya Benveniste nos ejemplificaba este tema con la cuestión de las abejas: nadie se imagina que una abeja le mienta a la otra en su danza para indicar el lugar del polen. Tampoco lo podrían hacer sin luz. Toda esta amalgama entre verdad y mentira Freud lo enuncia en su famosa frase de aquella famosa carta: “ Mis histéricas me mienten ”, y ahí descubre el fantasma. Los modos Freudianos de la verdad son la vacilación, la duda, la ignorancia, la denegación, los fallidos, el síntoma. Borges, en El libro de arena, enunció: “Sé la verdad pero no puedo razonar la verdad. El inapreciable don de comunicarla no me ha sido otorgado”. 
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> Entonces, ¿el psicoanálisis no tiene una epistemología?
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> Vuelvo a lo que responde Harari en ese texto: hay una epistemología que no es ni necesaria, ni contingente. Es imposible. Pensemos lo siguiente: el sujeto de Descartes es nuestro sujeto de la ciencia. Ese sujeto esta barrado por el significante, por la acción de la Lalengua sobre el cuerpo. Por otro lado el objeto está perdido desde el origen (en todo caso lo hallamos en el fantasma). Hay una inadecuación sujeto-objeto. Por eso no existe la gnoseología psicoanalítica. Por eso no existe el conocimiento. Lacan dirá que uno le habla al que no es de lo que no sabe. Decir “voy a análisis a conocerme” es llanamente un disparate. Lo peor es que hay psicólogos que creen que es así; y no solo psicólogos. Una vez tuve que entrevistar colegas analistas que han dicho que estaban en análisis para conocerse. Siempre digo que nadie se conoce más que uno mismo. El analista no està en su posición para dar conocimiento. Conclusión: si la realidad es fantasmàtica, la praxis es de la charlatanería, el sujeto miente, el objeto esta ausente y la verdad es un saber inconciente que se articula con la Lalengua ; difícil que el psicoanálisis sea una ciencia. Nosotros trabajamos con la jerga, con la Lalengua de cada sujeto. A diferencia del científico, pongamos por caso al mèdico, que como dice Georges Canghillem, cree que el paciente habla una jerga y por lo tanto poco importa lo que diga de su primer dolor al corazón. Lo importante es lo que dirá el análisis de orina. Si pensamos que Lacan –en el Seminario 2- se preguntaba que es la curación y se contestò que es la realización del sujeto por una palabra que viene del otro y lo atraviesa; ¿dónde esta acá la cuestión científica?
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marcelo augusto pérez
Buenos Aires / Enero / 2010

 

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