Ir al contenido principal

Síntoma en Psicoanálisis

.
.
.
.


Lacan aborda, en su Seminario XI (...) el inconsciente articulado a la repetición y la transferencia a la pulsión. Rompe así con el callejón sin salida para la práctica analítica al que habían conducido los post-freudianos al concebir la transferencia en el registro de la repetición. 

El sujeto repite porque evita siempre lo real de la misma manera. La transferencia, aliada de la pulsión, es la posibilidad de un encuentro que no sea fallido. La transferencia permite el encuentro que evita la repetición. La repetición es empuje a la ruptura de la homeostasis. Es el más allá del principio del placer. Es lo que encontramos en la insistencia del síntoma. 

La repetición se opone a cualquier ideal de equilibrio. Es por esto que la demanda de salud mental como aspiración al completo bienestar bio-psico-social puede conducir, paradójicamente, a la insatisfacción y a la depresión generalizada. 

El ideal de la salud mental es hacer al síntoma mudo. El síntoma, en el registro de la salud mental, debe ser homologable. Es un síntoma resultado de la comparación estadística. Es un síntoma desubjetivado. Es el mismo síntoma que padecen muchos. Es el síntoma definido por el técnico, no por el paciente. Este síntoma, desprovisto del auxilio del enigma que representa para el sujeto, hace obstáculo a la transferencia y aboca a la repetición.

. 
Manuel Fernández Blanco
Director de la Clínica del Campo Freudiano
La Coruña, España.
Extracto de su Conferencia:
"La Salud Mental a la luz del Seminario XI"
Buenos Aires, 2010.

Arte:
J.Matheus / Carnaval de Venecia
www.jmatheus.es

.

Entradas populares de este blog

Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
El adagio de esa singular frase se debe descomponer así:
1)Amar es dar.  Es decir: entregar, ceder.  ¿Qué cosa? 2)Lo que no se tiene. Es decir: la falta. Es decir: lo que Lacan bautizó como el objeto-a: un objeto que no existe porque…

Sartre / El Salto del Sujeto.

Nietzsche sabía que la esperanza es la mayor causa de la infelicidad. El Buda –a diferencia de la máxima Cristiana: “Espera el mañana, allí vivirás un mundo mejor”-  también promulgó el mismo apotegma Nietzschiano: “Abandona la esperanza, abandona el deseo, y entonces vivirás el aquí y ahora.”  Jacques Lacan identificó a la esperanza como “las mañanas que cantan” y dijo haber tenido noticia de cómo en su nombre muchos sujetos se dirigían al suicidio. La cuestión es que la esperanza –y su padre: el deseo- es un problema del sujeto inmerso en el lenguaje. El problema es del lenguaje. Gracias al lenguaje amamos, deseamos, tenemos esperanza; pero sólo por el lenguaje –y a diferencia del animal- somos esclavos de ello mismo. Es decir: no tenemos un deseo; el deseo nos tiene. Hay un deseo al que se le supone un Sujeto. El Sujeto está atrapado –dominado- por el deseo que lo constituyó como tal.
En estos tiempos donde nos venden buzones de todos los colores -buzones que hemos comprado desde la…

Biopolítica, Necropolítica y Psicoanálisis.

Sabemos que desde Freud, el cuerpo no es solamente ese espacio biológico, fisiológico, natural. Para Freud el cuerpo es ya una superficie psíquica puesto que está libidinizado. En toda su clínica de la histeria Freud fue advirtiendo que el organismo como tal sufría de representaciones, por ello, ahí donde se pensaba una lesión, un daño en lo real del cuerpo no se hallaba dato de ello, sino una investidura. Al respecto expone Freud: “…La lesión de las parálisis histéricas debe ser por completo independiente de la anatomía del sistema nervioso, puesto que la histeria se comporta en sus parálisis y otras manifestaciones como si la anatomía no existiera, o como si no tuviera noticia alguna de ella”. “La lesión sería entonces la abolición de la accesibilidad asociativa de la concepción del brazo. Este se comporta como si no existiera para el juego de las asociaciones. (…) Estará paralizado en proporción a la persistencia de este valor afectivo o a su disminución por medios psíquicos apropi…

Seguidores