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Amor líquido

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"La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes"
De Silvio Rodríguez en la canción: Una mujer con sombrero
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Amor-miedo, amor-narcisismo y amor-melancolía. Formas no éticas del amor, formas del retroceso ante el amor. ¿Cómo se manifiesta el amor en nuestra época? Época que a grandes rasgos podemos definir como del miedo al otro y del discurso de la seguridad. ¿Cuáles son hoy las preguntas de la clínica sobre el amor? ¿Qué puede aportar un análisis a la relación amorosa?

El amor neurótico es el amor condenado a la repetición, a sostener al Otro. Amor condenado a la libertad de repetir el lugar de objeto que se es en el fantasma. Incluso cuando a veces ese lugar es de deshecho, se replica ese lugar o se evita toda relación ya que esta reenviaría al sujeto a ese lugar de objeto. Una paciente lo dice con sus palabras: "¿porqué no puedo tener relaciones más normales?" advirtiendo lo presa del goce en que se encontraba en sus relaciones amorosas, me confiesa que tiene varios interesados en ella de características más normales pero que no presentaban para ella el brillo suficiente que tenían los que eran objeto de su amor. Más allá de lo que significaba para ella lo normal, era manifiesto que en ese conjunto ponía a los hombres que no le proponían este lugar de miseria gozosa que tanto brillo le representaba. Para evitar este destino tan gozosamente trágico ella había adoptado la soledad como modo de resolver su disyuntiva.

(...) Isidoro Vegh, en su libro El prójimo, dice "el ser humano ama al prójimo porque precisa de él para canalizar el goce que justifique la existencia... Cuando me dirijo al otro, lo invoco como prójimo, busco en él algo que atañe a mi existencia... se trata de algo inherente a mi ser." En otras palabras cuando el otro como prójimo o partenaire del amor adviene al lugar invocado, este permite sostener algo de la propia estructura, algo de lo real de la vida, del goce, de la muerte.

Recorriendo un texto contemporáneo: El amor líquido de Zygmunt Bauman, nos encontramos con una versión del amor tocante con la fobia. El miedo al otro produce un lazo fóbico si es que esto es posible. Podemos definir entonces este tiempo como el de casi amor. Se trata de un lazo al otro sostenido por cierta atracción, un soportarse mutuo sin mayor profundidad que esa, para tapar un vacío, el vacío de la soledad que deja la cobardía. La cobardía de no enlazarse, de no comprometerse por las dudas de que pueda fallar. Se buscan garantías con el otro y como esa seguridad nunca es encontrada entonces se resigna la búsqueda y en su lugar emerge el conformismo de estar con alguien para no quedarse solos. Es la perspectiva de la resignación. Como dice la obra de teatro: "no seré feliz pero tengo marido", al menos eso.

Según el autor mencionado el amor líquido implica una serie de artilugios, parapetos y simulacros para evitar el lazo profundo con el otro por el goce que puede advenir de este semejante. Entonces, dice el autor, en lugar de comunicarnos, chateamos; en lugar de relacionarnos, nos conectamos. Lo que hoy día es un auge son los mensajes de texto, estos proponen un lenguaje compactado, abreviado, como si de esta manera se pudiera evitar el malentendido con el otro. De este modo relegan el lazo al contacto tan virtual y protegido como distante y vacío. El sujeto moderno busca precisamente evitar el compromiso sólido, el lazo duradero. Es así que el autor denomina a esta modalidad amor líquido.

Sin dudas en esta tierra se está en la zona del hay relación sexual, al menos eso se pretende desde este discurso que evita porque no encuentra seguridad, no la encuentra pero la anhela, obtiene soledad por esperar a estar seguro. Es el deseo prevenido del que hablaba Lacan a propósito de la fobia, es un deseo pertrechado tras los gadgets cada vez más modernos, como se decía anteriormente protegido en mensajes hipercompactos, en donde no es necesario estar comunicado basta con estar on line, es decir en línea, conectado.

Amor líquido, entonces, como formando parte de un mundo líquido donde todo discurre, nada se detiene y enraiza, se pasa de una relación a otra indeleblemente, sin rastros, sin escrituras.


Santiago Deus
CASI AMOR
Esc. Freudiana Bs.As., 2006-

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