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El Riesgo de Decir "NO"

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Sabemos que todo nacimiento -para el Sujeto- implica Castrar a la Madre.
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La Madre, que funda al Padre, privará (de goce) a su producto para volver a girar su mirada -su deseo- hacia otro significante, y esto en nombre del Amor: del amor por un Padre, hacia un Padre y hacia un Hijo.
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Escuchamos a Lacan; en la clase del 16 de Junio de 1971: "Lo que es nombrado PADRE, si es un nombre, él, que tiene una eficacia, es precisamente porque alguien se levante para responder."-Sabemos quièn es ese Alguien. La Metáfora Paterna, aquì, sustituye un significante por otro.
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Un Padre -vìa Metáfora- tambièn construye a un Hijo. Ambos Padres, a decir verdad. La Pareja Parental, vía la Angustia (que es una manera de posicionarse ante la Castraciòn), remite ipso facto al sìntoma del Niño. Nuestra clínica -y no sòlo con niños- nos enseña que si una pareja no marcha; el Hijo construye un síntoma inmediatamente. A decir verdad, siguiendo la tesis de Robert Lêvy, el Niño es sinthome de sus Padres; o -más exactamente- el Niño hace sinthome para sus Padres. Por eso cuando se toca el síntoma del Niño se destabiliza el sinthome de los Padres.
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Pensemos, por decir sòlo un ejemplo, en la incapacidad del Padre de decir "NO" frente a la conducta de su Hijo. Como sabemos para decir "NO" a un Hijo, un Padre debe correr el riesgo de quedar eventualmente desaprobado por la Madre a la vez de perder momentáneamente el amor del Hijo. Y esto, como tambièn testimonia la clínica, no es tarea fácil para un Padre Neuròtico -la más de la veces un rìgido y cristalizado obsesivo- que destabiliza su fantasma contra la presión del descrédito, o -simplemente- de la infinita demanda (inconsciente, como toda demanda) de hacerse amar.
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marcelo augusto pérez
Otoño, 2010.
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