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Siembra

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ya fallé
ya abracé
ya perdoné
ya rechacé
ya decepcioné
ya intenté olvidar
ya lloré viendo fotos
ya reaccioné por culpa
ya me moví por impulsos
ya llamé sólo por oir una voz
ya tu piel no me trae a la luna
ya me desperté antes del alba
ya ofrecí mis brazos y mi escucha
ya sentencié y volví a elegir y volví a olvidar
ya creí que no podría soportar una noche sin abrazarte
ya la sonrisa de tu mirada no se desvanece en mi rostro
ya pensé que moriría de tristeza mirando sangrar la luna
ya soñé con tu sonrisa, y con tus rizos, y con tu palabra de aliento
ya extrañé la mirada de las mascotas que fueron parte de mis sueños
ya resigné que las estrellas bajen a conversarme y que la lluvia me acaricie
ya creí saber los secretos de un libro y los de tu alma, harto menos oscuros
ya me conmovieron tu ternura, tu fragilidad y tu desolada piel que huele a verde
ya entendí que ser víctima es tu mejor arma y que acaso te marches llorando como naciste
ya entendí que la locura me invade a veces y agradezco entonces que los juicios se disipen siempre
ya advertí que ahora no soy lo grande que has venido a buscar a esta jungla e imaginas para mañana, que otros significantes te atraviesan y está tan bueno que así sea porque el agua fluye siempre y no somos el mismo río
ya leí cuando escribiste que llegaste buscando paz en el centro de un caos escapando de las cosas que te dan felicidad y cuando expresaste que lo que buscas está donde lo dejaste, no muy lejano a tus manos
ya no hay paz en el corazón del proletario y no sólo en los círculos o en la estupidez o en los nidos
ya no ruedan escaleras ni saltan balcones ni inundan paraguas ni eyaculan caracoles
ya la armonía de tu llanto resuena a pesadilla y a sombra
ya la espina sobre el ombligo desespera y gime
ya la sangre se desborda de melancolía
ya escribí una lágrima sobre tu lienzo
ya todo es plagio y espejo
ya me atreví y crecí
ya refrené y acepté
ya pedí
ya di
ya
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Entradas populares de este blog

Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
El adagio de esa singular frase se debe descomponer así:
1)Amar es dar.  Es decir: entregar, ceder.  ¿Qué cosa? 2)Lo que no se tiene. Es decir: la falta. Es decir: lo que Lacan bautizó como el objeto-a: un objeto que no existe porque…

Sartre / El Salto del Sujeto.

Nietzsche sabía que la esperanza es la mayor causa de la infelicidad. El Buda –a diferencia de la máxima Cristiana: “Espera el mañana, allí vivirás un mundo mejor”-  también promulgó el mismo apotegma Nietzschiano: “Abandona la esperanza, abandona el deseo, y entonces vivirás el aquí y ahora.”  Jacques Lacan identificó a la esperanza como “las mañanas que cantan” y dijo haber tenido noticia de cómo en su nombre muchos sujetos se dirigían al suicidio. La cuestión es que la esperanza –y su padre: el deseo- es un problema del sujeto inmerso en el lenguaje. El problema es del lenguaje. Gracias al lenguaje amamos, deseamos, tenemos esperanza; pero sólo por el lenguaje –y a diferencia del animal- somos esclavos de ello mismo. Es decir: no tenemos un deseo; el deseo nos tiene. Hay un deseo al que se le supone un Sujeto. El Sujeto está atrapado –dominado- por el deseo que lo constituyó como tal.
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la pèrdida en el horizonte

- - - - ¿Se acuerda de aquel libro de Vinicius de Moraes, Para vivir un gran amor? ¿Qué necesita uno para vivir un gran amor?
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—Lo primero es animarse a correr el riesgo. Lo que yo observo en el consultorio, como una de las grandes barreras para el amor, es el temor de la mayoría de los humanos a correr el riesgo de la pérdida. Toda relación de amor presupone que alguno de los dos va a perder al otro. El otro puede morir o dejar de querernos. No hay ningún amor que no tenga en el horizonte la pérdida. Y hay que animarse a tolerar esa posibilidad. Mucha gente, porque no se anima a perder, vive perdiendo. Quiero decir: dan por perdido el amor antes de haberlo vivido. Eso es mucho más relevante, numéricamente, de lo que se supone. Inclusive, hay mucha gente a la que usted ve en pareja, casados o no, y sabe que ya no se aman. Uno los escucha hablar y se da cuenta de que no se animan a disolver su pareja y a armar otra nueva porque ya han dado por perdido el amor. Y han dado por perdido el amor…

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