Ir al contenido principal

La Pregunta al Otro

.
.
.
El obsesivo, eso lo sabemos más claramente por su clínica, está en un impase, y su síntoma como tal indica que no asume la identificación-amo por su sentido de muerte, que lo angustia. Eso me parece claro de un vistazo. Se puede pulir por qué, pero resulta que si tomamos su duda como síntoma, el obsesivo en tanto tal no es alguien que pueda decidir dar órdenes, ni mandar a nadie. Es algo vinculado a que hay que hacerlo sin fundamento, sin razones de saber, y un obsesivo necesita una garantía, o deducir lo que dice de alguna parte. No podría, efectivamente, plantearse y plantarse como amo. Cuando le tocan posiciones de amo, es un problema para todo el mundo, porque el obsesivo, si está en ese lugar, no decide nunca nada, porque duda. Duda, pide permiso, le pregunta a los demás... Así que de esto tenemos cierta confirmación clínica.
-
-
Pero, ¿qué quiere decir esto? Quiere decir que el síntoma indica que algo no funciona en la identificación-amo. Pero lo que hace de ese síntoma que lo llamemos neurótico, es que eso no quiere decir que no tenga una identificación con el amo. No asume esa posición, pero sí se identifica ‘a lo amo’. Veremos que la idea de Lacan crucial es, con el valor que han tenido estas dos clínicas de las neurosis para el psicoanálisis, indicar que ambas consisten en agregar, articular en la identificación no asumida el sujeto supuesto saber. Es decir que el síntoma obsesivo, por ejemplo, está profundamente soldado a la suposición de que el amo sabe, sabe lo que hace.
.
Juan Carlos Indart
El sujeto-amo, el sujeto-mujer,
la histeria y la muerte.
Virtualia, Revista Digital

Año I Nro 3, 2001.-
.
.

Entradas populares de este blog

Amar: dar lo que no se tiene a quien no es.

“Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es”-Apotegma añejado por Jacques Lacan que a veces no se entiende. Si bien lo hemos dicho muchas veces en esta Blog (siempre que hablamos de Narcisismo, por ejemplo) merece ser abordado una vez más, ya que de esto se trata todo el secreto donde radica “la solución, doctor?” de todo conflicto entre dos sujetos que hablan.
Suena categórico y hasta paradigmático: es que lo es. Si creemos que la letra con sangre no entra (a diferencia de muchos -incluso políticos del Primer Mundo del Capitalismo- que piensan que al fuego hay que responderle con fuego) y si creemos que –aunque suene romanticón o naif- el amor es la única cura posible para la neurosis (que no tiene cura); entonces es claro que suene un apotegma riguroso.
El adagio de esa singular frase se debe descomponer así:
1)Amar es dar.  Es decir: entregar, ceder.  ¿Qué cosa? 2)Lo que no se tiene. Es decir: la falta. Es decir: lo que Lacan bautizó como el objeto-a: un objeto que no existe porque…

Sartre / El Salto del Sujeto.

Nietzsche sabía que la esperanza es la mayor causa de la infelicidad. El Buda –a diferencia de la máxima Cristiana: “Espera el mañana, allí vivirás un mundo mejor”-  también promulgó el mismo apotegma Nietzschiano: “Abandona la esperanza, abandona el deseo, y entonces vivirás el aquí y ahora.”  Jacques Lacan identificó a la esperanza como “las mañanas que cantan” y dijo haber tenido noticia de cómo en su nombre muchos sujetos se dirigían al suicidio. La cuestión es que la esperanza –y su padre: el deseo- es un problema del sujeto inmerso en el lenguaje. El problema es del lenguaje. Gracias al lenguaje amamos, deseamos, tenemos esperanza; pero sólo por el lenguaje –y a diferencia del animal- somos esclavos de ello mismo. Es decir: no tenemos un deseo; el deseo nos tiene. Hay un deseo al que se le supone un Sujeto. El Sujeto está atrapado –dominado- por el deseo que lo constituyó como tal.
En estos tiempos donde nos venden buzones de todos los colores -buzones que hemos comprado desde la…

Biopolítica, Necropolítica y Psicoanálisis.

Sabemos que desde Freud, el cuerpo no es solamente ese espacio biológico, fisiológico, natural. Para Freud el cuerpo es ya una superficie psíquica puesto que está libidinizado. En toda su clínica de la histeria Freud fue advirtiendo que el organismo como tal sufría de representaciones, por ello, ahí donde se pensaba una lesión, un daño en lo real del cuerpo no se hallaba dato de ello, sino una investidura. Al respecto expone Freud: “…La lesión de las parálisis histéricas debe ser por completo independiente de la anatomía del sistema nervioso, puesto que la histeria se comporta en sus parálisis y otras manifestaciones como si la anatomía no existiera, o como si no tuviera noticia alguna de ella”. “La lesión sería entonces la abolición de la accesibilidad asociativa de la concepción del brazo. Este se comporta como si no existiera para el juego de las asociaciones. (…) Estará paralizado en proporción a la persistencia de este valor afectivo o a su disminución por medios psíquicos apropi…

Seguidores