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Ascesis de Sentido

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La conciencia se expresa en una frase paradigmática: quiero pero no puedo. No està dispuesta a admitir fàcilmente que el querer mismo es el problema. Es la distancia que hay entre el deseo y el querer. Esto, si bien se dice claro, no es tan sencillo de asumir como dirìa la conciencia. Por ejemplo, que alguien tenga muchas ganas de tener un hijo no es ningùn indicio de que lo desea. Por eso forma parte de las ironìas de la conciencia cuando se le pregunta a alguien si fue un hijo deseado. Es tambièn el tema que se hace presente con la orientaciòn vocacional. A los 17 años alguien puede decir "no sè què seguir, què hacer", y querer saberlo, por supuesto. La conciencia es consumidora de informaciòn, es su adicciòn. Por eso resulta una ironìa que se ofrezca, para resolver este problema, mayor informaciòn. En verdad puede decirse que la informaciòn oculta el verdadero problema, que es el amor.
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Freud, al hablar del inconsciente, provocò a la conciencia una herida irrecuperable. Hablò de la imposible conciencia. ¿Què hacer con lo que no hay, cuando la conciencia fracasa incurablemente? Hay que construir a partir del vacìo. Michael Foucault, para irritaciòn de los obsesivos y de la conciencia, ha desarrollado un seminario dedicado a demostrar que el "conòcete a ti mismo", no es autoconocimiento, sino ascesis que conduce al contacto con la verdad. Estoicos, cristianos, lo hacen por sus caminos y con diferentes destinos. Para el psicoanàlisis se trata de una ascesis de sentido.
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JORGE CHAMORRO
Las ironìas de la conciencia y sus malestares
La Mujer de mi Vida; nro. 56.
Buenos Aires, Septiembre 2009.-
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Dibujo: Ricardo Carpani, Conciencia.
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