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Lacan: Algoritmo del Sujeto


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La primera operación del analista es hacer lugar, incluso provocar, a la representa­ción –la puesta en acto- de la estructura algorítmica del sujeto. Como hace el maestro zen, invocado por Lacan al comienzo del Seminario I, el analista dice algo, o hace un gesto cualquiera, hasta involuntario tal vez, y eso es una señal para el otro que viene a la consulta. Entonces se pronuncia el sujeto, operando con su S1 , su nombre, comprendiendo la realidad con su fantasma. Así podemos saber los analistas quién ha venido a vernos en verdad; quién es nuestro consultante, en términos de la estructura que está encarnada.


Como ecuación, el algoritmo, dará en cada caso que se presente el sujeto ante los demás, su singularidad, puesto que las características que le son más propias quedarán determinadas por la combinatoria de sus factores, o los factores del Edipo también podría decirse: El nombre del padre y el deseo materno. NP / DM = S1 .

Al nivel de esta resultante final, el S1 , se encuentra lo único inefable del sujeto: aquello que Freud llamó einzigerzug, y que se tradujo como “rasgo unario”.

(…)

Entonces, como habíamos dicho, si existe algoritmo, hay rasgo unario. Luego, hay un campo operatorio (donde ese rasgo puede operar) constituido por todos los significantes con los que el rasgo unario puede combinarse, de tal modo, que, los sujetos quedan representados por su rasgo, vuelto nombre propio al ser interpretado por los otros sujetos, en el campo donde se producen las operaciones.

Así, el sujeto (S barrada: $), establece relaciones funcionales -esto es, acorde a su modalidad y a su capacidad operatoria (◊) -, con su objeto (a).

Entonces:

{NP/DM = S1 ; $ ◊ a / $ S2 }

.
La “E” dada vuelta ($) significa: existe. La barra ( / ) se lee: tal que...





Pero ocurre que las funciones matemáticas no son absolutas. Es decir que no pueden cubrir todos los valores. Lo mismo ocurre con la función sujeto, tal como puede observarse en las rupturas de su discurso. Entonces, en el punto donde se discontinúa la ƒ (S1) como se dice en matemáticas no es posible hallar la imagen, o, como se dice en psicoanálisis, no hay capacidad operatoria del fantasma. Es ahí donde la angustia anuncia confines del ser.

Luego, volver funcional el pensamiento del sujeto, pese a su discontinuidad, es un requerimiento insoslayable de lo existente, pues éste no puede pensarse sino en su ser siendo. En destacar esta necesidad extrema radica el mérito mayor de la Verneinung de Freud, como acierta Jean Hyppolite.

Ahora, aquello que hace a la función del analista es, precisamente, efectuar la integración en el intervalo que comprende a dicho punto de discontinuidad. (...) Necesitamos manejar el concepto de integración, pero no es necesario introducirnos en el cálculo, porque nuestro cometido no es cuantificar, sino comprender la naturaleza, la lógica de las operaciones al nivel de los significantes. Es decir, matematizar. De todos modos, la expresión matemática, maravillosa, para quienes se interesen en considerarla es:

NP
Lim ƒ(S1) = ò $x = -------- x . dS1 = S1 x
X à 0 DM

.
No hay que entender integrar, en el sentido vulgar. Es claro que el analista no restituye, ni hace sutura alguna, en el sentido de la terapización. Integrar, no quiere decir eso. Como concepto y como modelo teórico, es trasladado aquí, desde el cálculo abstracto, al campo del sujeto para captar la operación del rasgo que porta el sujeto, en el punto justo en el cual esa operación se muestra inconsistente, pues es ahí donde se produce el punto capitón, el lazo, el puente, la palabra puente, con otro contexto de significación que es al que llamamos inconsciente.

(…)

Se llama límite de f(x) cuando dando a la variable x valores muy próximos al punto de discontinuidad (en este caso x = -2), se encuentra un valor para la cons­tante y.

Este cálculo se llama ­límite de la función y se escribe:
.
y = lim f(x) = e
x e

.
para el caso anterior puede tomarse e’ = -1,98 ; e’’ = +2,02
.
Cuando en el discurso en tanto función, falta una palabra o hay un aparente sin sentido (en matemáticas: un absur­do), el cálculo infinitesimal, es, como la asociación libre, el trabajo de calcular el límite en ese punto indecidible, donde "aquello le rehúsa al recordar".
.
.
Beno Paz
El Algoritmo del Sujeto
La Dirección de la Cura; curso.-

También publicado en:
Las realidades sexuales en las neurosis y las psicosis
Realidades Sexuales y el Inconsciente, Vol. II
Foro Psicoanalítico de Buenos Aires
Ed. Dunken, Bs. As., 2006.


Artes Visuales:
Matt Lombard
[Wisconsin, 1969]
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