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El Engarce Perfecto

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Cuatro conclusiones casuìsticas
y una conclusiòn final
de una viñeta de pareja
en un engarce perfecto
de un análisis trunco.
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Sabemos que las histéricas buscan un Amo; donde ella reina y èl no gobierna.
J.Lacan
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PARTE-I

¿Què hace una Histérica que realmente se precie de tal?
Se busca un Obsesivo que tenga el FALO más chico que su padre; el de ella, obvio.

¿Para què?
Lógicamente para seguir con un sòlo Hombre.

¿Y què hace un Obsesivo conforme a esto?
Tratará de dar –vanamente, obvio- a esa mujer insatisfecha lo que ella demanda infinitamente.

¿Para què?
Para quedar èl mismo insatisfecho.

Así los dos partenaires seguiràn gozando…

PARTE-II


Bajo esta mutua relación perfecta:

¿Cuàndo abandona el análisis una Histérica?
Cuando se tranquiliza –es decir, ya no se angustia- al advertir que ese tierno y obsecuente esposo no es más que un niño que nunca tendrá el FALITO más grande que su suegro.

¿Cuàndo abandona el análisis un Obsesivo?
Cuando advierte la fatal imposibilidad de modificar el hecho de que su rebelde y coqueta esposa no va a responder a otra cosa más que a lo que su padre ordene.

CONCLUSIONES Ad Hoc

I - Esta pareja con un análisis abortado, se dispone a convivir ahora de acuerdo a lo que un sòlo Hombre dictamina.

II - Ese Hombre, digno Obsesivo, tiene –a la vez- una partenaire, digna Histérica. Por tanto la cadena de goce continùa.

III – Histéricas ordenan la matriz conyugal de una relación gozìstica.

IV- Obsesivos sin atravesamiento fantasmático son niños detenidos en el segundo tiempo del Complejo.

CONCLUSIÓN FINAL

Lo que el Análisis descubre:
No hay mejor obsesivo para una histérica que su Padre.
No hay mejor histérica para un obsesivo que la Madre de su partenaire.
Ambos Sujetos no han podido ir más allá de su propio Padre.

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marcelo augusto pérez
2009.-
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