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Hacerse un Nombre








Un 26 de agosto de 1914 nacía un tal Cortázar.

La anécdota:

Cuando recién empezaba a publicar algunos artículos en los periódicos de Buenos Aires, recibe una carta inesperada. La carta decía: Soy tu padre (aquel que lo había abandonado a los 6 años) veo que estas publicando textos que demuestran tu vocación literaria, Te felicito. Pero te quiero decir que estas usando mí nombre (El padre también se llamaba Julio Cortázar) y mis amistades piensan que soy yo quien está publicando esos textos, por favor te pediría que dejes de usar mi nombre.

A todo esto Cortázar le contesta: Querido padre me alegra saber de ti después de tanto tiempo, pero no voy a poder hacer lo que me pides, porque en realidad ese no es tu nombre, es el mío. Y pienso seguir usándolo.

Esta operación que hace Cortázar no es más que responder a la demanda del Otro, no cualquier otro, El Nombre-del-padre en este caso no solo es metafórica sino también literal. Quizá con esta operación Cortázar se castra y deja de ser el objeto del goce del otro, además por esa época también usaba un seudónimo que era Julio Denis, pero a partir de este suceso jamás lo volvió a usar. Se hizo un nombre propio y pudo tachar al Otro.

Enzo Farromeque
[ Lima, 1990 ]
Hacerse un n(h)ombre
ARTE:
Omar F. Turcios
[ Sucre, 1968 ]

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